Leda Speziale San Vicente de Guzmán

Facultad de Ingeniería

La Universidad Nacional Autónoma de México es grande y sólida por los miembros de su comunidad. No son sus hermosos edificios los que la han hecho trascender. Sus enormes aportaciones a la vida científica y cultural del país han sido producto de sus egresados.

 Afortunadamente dentro de su legislación está previsto el reconocimiento a aquellos de sus hijos que se han distinguido por su entrega, su dedicación y por haber aportado una obra de excepcional valor. Entre estos casos se encuentra la maestra en ingeniería Leda Speziale San Vicente de Guzmán.

Nace en la Ciudad de México el 18 de abril de 1928. Desde sus estudios primarios muestra interés y habilidad por sus dos grandes aficiones: las matemáticas y el lenguaje. Ante el asombro de sus compañeros y para aquella época, manifiesta su vocación por la ingeniería. Ingresa a la entonces Escuela Nacional de Ingenieros, hoy Facultad de Ingeniería, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en 1945. A la par, cursa los dos primeros años de la licenciatura en ingeniería civil y, unos años después, contrae matrimonio con el también ingeniero Ignacio Guzmán. Una de sus cualidades es la manera en que sabe combinar su vida familiar con su vida profesional. De su matrimonio nacen cuatro hijos: Ignacio, Marco, Leda y Claudia. Los cuatro reciben atención y educación. Ignacio estudió actuaría, Marco, ingeniería geofísica, actualmente es doctor en esa disciplina y trabaja como investigador en el actual Centro de Geociencias de la UNAM. Por su parte, Leda estudió relaciones internacionales y actualmente radica y trabaja en Alemania. Claudia es veterinaria y tiene una maestría en clínica de bovinos. Es de hacerse notar que la maestra Leda Speziale enviudó en una etapa difícil de la formación de sus hijos y sin menoscabo en sus actividades profesionales y docentes, sus hijos recibieron su atención. Actualmente, su familia ha crecido y tiene ocho nietos. La mentalidad de la maestra Speziale puede verse reflejada en su descendencia, quienes tienen esculpido en su espíritu la ética y la perseverancia.

En 1966, inicia sus estudios de posgrado en su Alma Mater, la Facultad de Ingeniería, y en 1970 obtiene el grado de maestra en ingeniería en la especialidad de estructuras.

Su actividad profesional la desarrolló en la Dirección General de Obras del Valle de México, en la Secretaría de Recursos Hidráulicos y en la Dirección de Obras de Ciudad Universitaria. En todas estas actividades demostró, como siempre su responsabilidad y capacidad.

Desde los 18 años muestra aptitudes para la docencia, en ese tiempo imparte cursos de matemáticas a nivel medio superior y superior. En 1954, ingresa como profesora en la Facultad de Ingeniería y a partir de 1960, y hasta la fecha, ha colaborado ininterrumpidamente en la Facultad de Ingeniería como parte de su cuerpo docente, impartiendo asignaturas como geometría descriptiva, álgebra, álgebra lineal, álgebra y geometría analítica, ecuaciones diferenciales y en diferencias, ecuaciones diferenciales, probabilidad y estadística, estática, cinemática, dinámica, métodos numéricos... Por su brillante manera de exponer, su calidad ha sido reconocida en otros lugares y ha sido invitada a colaborar en otras instituciones del país, tanto de educación superior, como de posgrado. Recientemente, en la División de Posgrado de la Facultad de Química de nuestra UNAM.

La experiencia de la maestra Speziale no debe dejarse diluir por el tiempo o por la distancia y, afortunadamente, los futuros ingenieros pueden contar con obras bibliográficas en las que ella ha participado. Entre esos tesoros se encuentran los libros: Álgebra lineal y Álgebra; los cuales, dada su calidad, interesaron a una empresa editorial de reconocido prestigio, que en coedición con la Facultad de Ingeniería, se en- cargó de su publicación. Estos libros ya van en la tercera edición y están recomendados como textos básicos en los programas de sus respectivas asignaturas. Recientemente, escribió en colaboración con otro ingeniero, un cuaderno de trabajo de geometría analítica. Este cuaderno ha sido muy bien aceptado y es considerado entre los estudiantes de gran utilidad y su más reciente obra es un fascículo sobre el Teorema de Proyección, un tema de álgebra lineal poco o nada tratado en la literatura y que apenas salió a la luz, ya va por su segunda impresión.

En virtud de sus amplios conocimientos del manejo del lenguaje, el jefe del Departamento de Matemáticas Básicas le solicitó a la maestra Leda su participación en el Boletín matemáticas y cultura, con la escritura de varios artículos sobre tópicos de nuestro idioma.

Todo ello con el objetivo de apoyar a los estudiantes en el correcto manejo del lenguaje, lo que necesariamente redunda en una mejor comprensión del simbolismo matemático.

Además de ello, ha escrito numerosos artículos en ese mismo boletín, con una enorme calidad dentro del terreno matemático. Su obra se ha extendido a la Revista de Ingeniería con artículos novedosos y de vanguardia matemática.

La trascendencia de la carrera de la maestra Speziale ya rebasó las fronteras de la Facultad de Ingeniería y su labor fue reconocida por la Fundación ICA en 1997, cuando le fue otorgado el Premio a la Docencia en Ingeniería Civil. En 1999, obtuvo el Premio Universidad Nacional en el área de docencia en ciencias exactas. En el año 2000, recibió la medalla al Mérito Académico de la AAPAUNAM. En 1988 obtuvo la beca del Programa de Cooperación Interuniversitaria ALE de la Agencia Española de Cooperación Internacional, en la Universidad Politécnica de Valencia, España.

La maestra Speziale vivió una etapa difícil en la Facultad de Ingeniería, especialmente para las mujeres. La población masculina era avasalladoramente superior en número a la femenina; sin embargo, su carácter férreo y su disciplina la hicieron abrir barreras. En primer lugar, logró ser reconocida por sus compañeros como una estupenda estudiante. Posteriormente, en su actividad dentro de la facultad, fue aceptada para impartir cátedra. Actualmente, no es motivo de asombro el tener profesoras entre nosotros, pero en ese entonces era difícilmente concebible. Fue la primera mujer a la que se le confió la responsabilidad de la jefatura de una coordinación de asignatura. Posteriormente y en virtud de su desempeño como coordinadora, fue nombrada jefa de un departamento. Ya en fecha más reciente, fue la primera mujer que se hizo cargo de la jefatura de una división, la de Ciencias Básicas. En todos esos cargos ha dado muestras de su responsabilidad y, sobre todo, su acendrado cariño por nuestra Universidad. Estas características hicieron que sus compañeros la eligieran consejera técnica profesora en la Facultad de Ingeniería. En esa honrosa posición duró desde 1975 hasta 1987, en donde además fue miembro de la Comisión de Honor de dicho consejo de 1976 hasta 1987. Ha sido nombrada jurado calificador de la Comisión Dictaminadora de la División de Ciencias Básicas en varias ocasiones y con ese mismo papel en la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. Ha formado parte de comités académicos en el área de matemáticas para la elaboración del examen de calidad profesional de ingeniería civil y de los exámenes generales para el egreso de las licenciaturas en ingeniería eléctrica e ingeniería electrónica que aplica el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, A.C. (CENEVAL). También fue miembro del Comité de Evaluación de la Enseñanza de las Matemáticas, dependiente del Consejo Académico del Área de las Ciencias Físico-Matemáticas y de las Ingenierías. En cuanto a la formación de recursos humanos, la maestra Speziale siempre se ha preocupado por brindar su mejor esfuerzo en la transmisión de sus conocimientos y experiencia. En ese sentido ella ha preferido permanecer la mayor parte de su vida académica en la División de Ciencias Básicas pues es en donde siente que su aportación tiene más trascendencia, aunque, quizás, menos reconocimiento. En la División de Ciencias Básicas se recibe a los estudiantes que provienen del bachillerato. Más del 50 por ciento de la población de la facultad se encuentra en esa división. Los alumnos que recién ingresan a la facultad son los más necesitados de orientación; por ello, la maestra Speziale lleva años dedicada a labores de asesoría académica y de tutoría. Es en esos lugares donde encuentra estudiantes con una desorientación enorme y es en ellos, especialmente, en donde centra sus esfuerzos.

Comenta que su mayor satisfacción la tiene cuando algún alumno le pide autorización de permanecer a su lado durante horas en varias sesiones de asesoría, con el único fin de escuchar sus explicaciones y que al final del semestre le agradecen pues consideran que su éxito se lo deben en un alto porcentaje. Esos alumnos anónimos son los que han alimentado el deseo de la maestra por apoyar a varias generaciones con esas acciones. Esta entrega para apoyar a los estudiantes que más lo requieren, la hacen alejarse de aquellos que desearían ser dirigidos en su trabajo de tesis por una persona de tal valía, pero en la División de Ciencias Básicas no hay tesis para dirigir, sin embargo, los alumnos que han tenido la fortuna de ser atendidos por la maestra Leda, manifiestan que su ejemplo de cumplimiento de su obligación, los ha marcado con una huella indeleble.

Los alumnos conocen de su excelente manera de evaluarlos. La evaluación es una de las actividades más difíciles que tiene que realizar un profesor y la maestra la cumple con una eficiencia muy por arriba de lo frecuente. Se sabe que un día después de la aplicación de un examen, ella entrega los exámenes corregidos. No solamente calificados sino con las observaciones que servirán a los estudiantes para la corrección de sus deficiencias. Esta entrega oportuna de los exámenes la realiza aun en contra de sus horas de descanso y a pesar de que los grupos de los primeros semestres son muy numerosos. Por otra parte, dentro de esa formación de recursos humanos, la maestra fue responsable del Programa de Superación del Personal Académico en la División de Ciencias Básicas. Ha participado en diversos cursos y conferencias para profesores.

Se dice que un árbol se conoce por sus frutos y varias celebridades reconocen que el paso por las aulas, en donde la maestra Speziale fue su profesora, marcó su personalidad. Entre muchas, se tiene al maestro en ingeniería Gabriel Moreno Pecero, actual jefe de la División de Ingeniería Civil, Topográfica y Geodésica; el ingeniero Eduardo Solar González, quien fue jefe de la División de Ciencias Básicas, consejero técnico y actualmente un ingeniero de reconocido prestigio; el ingenie- ro Rodolfo Solís Ubaldo, también fue jefe de la División de Ciencias Básicas y actualmente colabora directamente con el tesorero general de la UNAM; el doctor Abel Herrera Camacho, quien fue encargado de la División de Posgrado; la ingeniera Margarita Puebla Cadena, consejera técnica y profesora de carrera; el ingeniero Víctor Damián Pinilla Morán, director de Apoyo a Consejo Técnico; el ingeniero Roberto Ruiz Vilá, fue secretario general de la facultad; el ingeniero Héctor Federico Godinez Cabrera, fue jefe de departamento en la Facultad de Ingeniería y en la actualidad lo es en el Instituto Tecnológico de León, Guanajuato; el doctor Carlos Valdés González fue director del Servicio Sismológico Nacional y posteriormente prestó sus servicios en el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED); el ingeniero Odón de Buen Rodríguez, un connotado ingeniero; y así la lista podría ser interminable.

Su aportación de enorme valor puede constatarse por el reciente- mente recibido testimonio escrito que ha enviado el doctor Francisco Sánchez Sesma, director del Instituto de Ingeniería, quien al enterarse de la posibilidad de que la maestra Leda sea reconocida, espontánea- mente se ha querido adherir a esta solicitud por considerar que la Facultad de Ingeniería ha recibido grandes beneficios por la labor y decisión inquebrantables de la profesora. Los compañeros de su generación también se han sumado a este apoyo. Ellos la conocen desde su actividad como estudiante y, posteriormente, en sus aportaciones como ingeniera y sobre todo como profesora. Ellos saben que en sus más de cuarenta años de labor docente, las pocas faltas de asistencia que ha tenido se deben a alguna causa totalmente fuera de su con- trol. Conocen que por encima de cualquier otra actividad o labor, ella estará siempre frente a sus alumnos, aún enferma o con problemas personales.

La maestra podría, desde hace tiempo, disfrutar de descanso, fruto de sus años de servicio; sin embargo, ella prefiere continuar aportando su esfuerzo y experiencia para beneficio directo de quienes la rodeamos. En sus palabras, ella continuará hasta que vea que su trabajo ya no sea de utilidad; entonces humildemente se retirará. Es de justicia que su querida Universidad le reconozca hoy esa vida de entrega y le otorgue el máximo reconocimiento que nuestra legislación contempla: maestra emérita.

Gonzalo López de Haro / Guillermo Alarcón Acosta Víctor Pinilla Morán/ María Cuairán Ruidíaz


Referencia

Nuestros Eméritos. México D.F. Dirección General de Asuntos del Personal Académico, UNAM, 2007, p.p. 415-421.