Ángela Sotelo López

Facultad de Química

En el año de 1952, la doctora Ángela Sotelo López fue recibida por la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en la carrera de Químico Fármaco-Biólogo, iniciando así un camino que hasta el día de hoy sigue dejando huella en cientos de estudiantes y profesores que hemos tenido el honor de haber sido y seguir siendo parte de este fructífero camino que la doctora Ángela ha compartido con nosotros a lo largo de su exitosa trayectoria.

Uno de los soportes primarios que hicieron de la doctora Ángela la mujer que es hasta el día de hoy, sin duda, es el doctor Francisco Giral quien dio un impulso importantísimo a la carrera de la doctora Ángela; en 1953, ingresó al Departamento de Farmacia y Productos Naturales dirigido por el doctor Giral, donde realizó su tesis de licenciatura y trabajó con él durante años como ayudante de investigador del Departamento de Síntesis Orgánicas, de los laboratorios centrales de investigación de la industria químico farmacéutica hasta 1957. La influencia del doctor Giral no fue sólo en el aspecto profesional, sino fue él quien la integró al campo docente desde 1955 iniciándose como profesora en productos naturales.

En 1957 la doctora Ángela toma la decisión de ingresar a la industria farmacéutica y permanece en ella hasta 1965, sin embargo, su inclinación por la investigación y su cariño por la docencia permiten que regrese a la Universidad y continúe en contacto con el doctor Giral y participe activamente en proyectos de investigación. Ambos siguieron trabajando activamente hasta la muerte del doctor Giral, sin duda un gran mentor que dejó una enseñanza personal y profesional invaluable en la vida de la doctora Ángela.

Durante el tiempo en que la doctora Ángela trabaja al lado del doctor Giral, surge en ella el interés por la nutrición que, junto con el apoyo que le da la Universidad, le permite realizar la maestría en bioquímica nutricional y metabolismo en el Instituto Tecnológico de Massachusetts en Norte América, lo cual amplía su perspectiva profesional y a su regreso le permite la entrada al Departamento de Nutrición en el Hospital Infantil con el doctor Joaquín Cravioto durante 1969.

Desde el año 1970 y hasta 1990, la doctora Ángela trabaja en la División de Nutrición en el Instituto Mexicano del Seguro Social donde tiene un fuerte contacto con los problemas socio económicos y clínicos que afectan a nuestro país, desde el punto de vista nutricional. Hasta el día de hoy, la doctora Angelita ha trabajado intensamente en el desarrollo y búsqueda de alimentos que luchen contra la desnutrición y que mejoren las perspectivas alimenticias de nuestro país, teniendo así un papel destacado en la sociedad mexicana. Como jefa del Departamento de Alimentos y Biotecnología, desde 1997 a 2002, la doctora Ángela impulsó la carrera de química de alimentos con gran entusiasmo y disciplina, integrando una excelente plantilla de profesores a la carrera y dando apoyo constante a los estudiantes.

Su papel en la investigación ha sido, sin duda, una actividad fuerte dentro de la vida profesional de la doctora Angelita, ha participado en proyectos nacionales e internacionales, impulsando la comunicación entre investigadores de diversos países de América Latina y Europa, además de un gran número de publicaciones relevantes que han permitido avances importantes en la ciencia de la nutrición, así como su participación en libros de texto que han sido un soporte bibliográfico importantísimo para sus estudiantes y para la comunidad científica.

La doctora Angelita ha recibido más de 26 premios y distinciones que no hablan sino de un camino de constancia, trabajo, entrega y éxito. Hoy distinguida como profesora emérita que simplemente resume el trabajo de una gran profesora, pero sobre todo de una gran mujer. Hasta hoy, la doctora Ángela ha dirigido más de 120 tesis que se traducen en 120 vidas que esta mujer ha tocado y ha dejado huella, sin contar los cientos de estudiantes que hemos compartido con ella el aula.

Cuando tomé la decisión de ingresar al curso de nutrición con la maestra Angelita me di cuenta que estaba en el lugar adecuado, claro, aprendí mucho de nutrición pero no es eso lo que un buen maestro te deja, sino la sensación de que eres capaz de llegar más lejos, esa sensación la maestra Angelita la dejó en mí, por ello decidí ingresar con ella para realizar mi tesis de licenciatura y es una decisión que marcó mi vida profesional y personal de una manera increíble, la doctora Angelita lejos de ser sólo una profesora, es una verdadera compañera y amiga que día a día nos da un ejemplo de entrega y de calidad humana. Angelita es toda una dama, con dotes artísticos en poesía y pintura, excelente consejera y mentora. Platicar con ella es apasionante y divertido por su manera tan especial de ver la vida.

Estas más de 120 vidas y muchas más, tenemos hoy en día un ejemplo de éxito, de trabajo y de lucha, pero sobre todo tenemos un ejemplo de vida y entrega a la ciencia para el beneficio de la sociedad.

A lo largo de nuestra vida conocemos cientos de personas, pero pocas son capaces de dejarnos algo tan valioso como la amistad y el aprendizaje. La doctora Ángela Sotelo sin duda ha dejado esto y más.

Mi querida maestra, sus alumnos siempre la tendremos presente como una gran mujer.

Gabriela López Velasco


Referencia

Nuestros Eméritos. México D.F. Dirección General de Asuntos del Personal Académico, UNAM, 2007, p.p. 411- 413.