René Raúl Drucker Colín

Instituto de Fisiología Celular

René Raúl Drucker Colín nació en la Ciudad de México el 15 de mayo de 1937, realizó sus estudios de licenciatura en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), posteriormente llevó a cabo estudios de maestría en la Universidad del Norte de Illinois en EUA, que concluyó en 1964. Al término de su maestría decide regresar a México y trabajar con el doctor Raúl Hernández-Peón, a quien considera su principal maestro. En el Instituto de Investigaciones Cerebrales A.C., Drucker comienza a interesarse en el estudio de la neurofisiología del sueño, área en la que sigue involucrado hasta la fecha. En 1968, debido a la prematura muerte de Hernández-Peón, Drucker acepta una plaza como asistente de investigación en el Departamento de Fisiología de la Escuela de Medicina en Saskatchewan, en Canadá. Continúa ahí sus estudios y obtiene el grado de doctor en fisiología en junio de 1971. Regresa a la Ciudad de México en marzo de 1971, donde es contratado como investigador aso- ciado en el Instituto Miles de Terapéutica Experimental, igualmente es contratado como profesor de asignatura en la Facultad de Psicología de la UNAM, donde fungió como jefe del Departamento de Psicobiología de 1972 a 1973. En 1973, gracias a una beca de la Foundation’s Fund for Research in Psychiatry, realizó una estancia como profesor visitante en el Departamento de Psicobiología en la Universidad de California en Irvine, EUA. Durante este periodo recibe la invitación de Ricardo Tapia para que se incorpore al Departamento de Biología Experimental en el Instituto de Biología de la UNAM. En respuesta a dicha invitación decide renunciar prematuramente a la beca y declinar la invitación de McGaugh para incorporarse como investigador a la Universidad de California; regresa nuevamente a México en 1974, pero esta vez en forma definitiva para integrarse como investigador titular A en dicho departamento e instituto. En 1979, ese departamento dio lugar al Centro de Investigaciones de Fisiología Celular y éste a su vez al Instituto de Fisiología, donde estaba adscrito como investigador titular C hasta julio de 2005, en que fue nombrado investigador emérito.

La producción científica del doctor René Drucker es abundante y a la fecha ha publicado 220 trabajos por los que ha recibido alrededor de 3 000 citas. No obstante, más significativo que sus estadísticas es importante señalar las aportaciones científicas de su trabajo. A su incorporación al Departamento de Biología Experimental, René Drucker se convirtió en el primero en estudiar los péptidos neuroactivos en la regulación del sueño, y de esta forma puso a México en el mapa mundial de la neurobiología del sueño, al plantear la participación de moléculas de naturaleza polipeptídica en la regulación de una función nerviosa superior, un concepto que actualmente es ampliamente aceptado. Por otra parte, el interés de Drucker en el sueño lo había llevado a estudiar los cambios en la excitabilidad neuronal que acompañaban a las diferentes etapas del ciclo sueño-vigilia. En 1980, con el apoyo de la Fundación Guggenheim realizó una estancia sabática como profesor visitante en el Departamento de Anatomía del Brain Research lnstitute en la Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA). Durante esta estancia desarrolló en el laboratorio de Dennis McGinty la técnica de registro de actividad unitaria simultánea a la perfusión intracerebral en animales en libre movimiento, que posteriormente implementó en México. Esta línea experimental lo condujo a desarrollar y a proponer su teoría excitostática para explicar, tanto el mecanismo de inicio y terminación del sueño de movimientos oculares rápidos (MOR), como su función. Esta teoría propone que el sueño MOR ocurre cuando la excitabilidad cerebral se incrementa para alcanzar un rango “crítico”, por encima de dicho rango el sujeto despierta y por debajo el sujeto presenta el llamado sueño de ondas lentas. La función del sueño MOR sería el mantener la excitabilidad neuronal en un nivel óptimo, ya que la privación del sueño MOR incrementa la excitabilidad hasta el punto de facilitar descargas paroxísticas y hasta convulsiones. A su vez la modulación de la excitabilidad en la formación reticular ponto-mescencefálica, a través de micro-estimulación directa o de estímulos sensoriales, es capaz de modular la duración y la frecuencia de los episodios de sueño MOR.

Hacia principios de la década de 1990, fue pionero mundial en aplicar la inmunohistoquímica de la proteína C-Fos como una herramienta para estudiar la actividad del cerebro durante el sueño, una herramienta que hasta el momento sus alumnos siguen explotando con éxito para demostrar que las actividades durante la vigilia previa afectan el patrón de activación neuronal que ocurre durante la fase MOR de sue- ño. Sin lugar a dudas el buen nombre que tiene hoy en día la comunidad mexicana que estudia el ciclo vigilia-sueño, se debe al trabajo pionero de René Drucker Colín.

Durante su estancia en la UCLA escuchó una conferencia sobre la entonces novedosa técnica de transplantes de tejido nervioso, que lo impulsa a visitar el laboratorio de William Freed en el National lnstitute of Mental Health en Bethesda. Es ahí donde se percata de la relativa simplicidad técnica de los transplantes y decide incursionar en este campo de estudio. A su regreso a México comenzó una línea paralela a la del sueño, el estudio de la funcionalidad de los transplantes de tejido nervioso fetal. Así, mediante la obtención de financiamiento de la Fundación Ricardo Zevada, en 1982, inicia los primeros experimentos en el mundo para valorar si dichos transplantes podían inducir a la recuperación de funciones perdidas por lesiones en el cerebro adulto.

El modelo seleccionado para estos estudios fue el de la desorganización del ritmo circadiano provocada por la lesión del núcleo supraquiasmático, fenómeno que no presentaba recuperación espontánea a lo largo de la vida del sujeto. En 1984 publicó dicho trabajo, el cual es actualmente uno de los experimentos de recuperación funcional más ampliamente confirmado en la literatura por grupos independientes. Estos fueron los primeros resultados a nivel mundial que demostraron la plena funcionalidad de los transplantes, y que revelaron, por primera vez, que el reloj biológico se puede quitar por una lesión y restituir por un transplante.

A principios de 1986, inicia los primeros estudios exitosos sobre transplantes autólogos de médula suprarrenal al cerebro de dos pacientes con Parkinson. Los resultados de este estudio conmocionan a la comunidad médica nacional e internacional. Aunque la reversión de los síntomas en estos pacientes fue excelente, estudios posteriores indicaron que la edad del paciente en el momento del transplante, el tiempo de evolución de la enfermedad y la cronicidad y tipo de esquema terapéutico al que el sujeto había estado sometido, previamente, eran algunos de los factores que afectaban el éxito del procedimiento para aminorar los síntomas de la enfermedad. El estudio de los transplantes en pacientes con Parkinson marcó un hito en la terapia de los trastornos neurodegenerativos, ya que permitió vislumbrar una serie de posibilidades que anteriormente no se habían considerado posibles. Posteriormente, siguieron otros estudios, transplantando tejido fetal o bien células cultivadas adicionadas con diversos factores de crecimiento nervioso. Así, fue el primero en observar que la estimulación con campos magnéticos induce la neurogenización de células cromafines mantenidas en cultivo, las cuales poseían una alta capacidad funcional al ser transplantadas a animales con lesiones experimentales. Fue, también, el primero en observar que la estimulación magnética era capaz de inducir la diferenciación de células progenitoras (igualmente llamadas troncales) de la región subventricular del cerebro de ratas. De tal forma que en el futuro mediato se vislumbra que se puede hacer uso de células troncales adultas para enfrentar la degeneración que da lugar a la enfermedad de Parkinson.

En cuanto a su labor como formador de recursos humanos, podemos señalar que el doctor Drucker, ha dirigido más de 50 tesis, de las cuales cerca de 20 han sido de doctorado. Actualmente, la gran mayoría de sus exalumnos fungen como investigadores en diversas universidades tanto nacionales (varios en la UNAM), como del extranjero. El doctor Drucker también ha estado, siempre, dispuesto a brindar ayuda a sus alumnos, exalumnos y colaboradores, lo cual demuestra su extraordinaria calidad humana.

El compromiso de René Drucker con la UNAM también lo muestran las diversas tareas académico-administrativas en las que se ha involucrado. Así, además de participar como miembro de diversas comisiones dictaminadoras en la UNAM, fungió como secretario académico del Centro de Investigaciones en Fisiología Celular, entre 1979 y 1981. Posteriormente, asumió la jefatura del Departamento de Neurociencias en septiembre de 1985, puesto que ocupó hasta diciembre de 1990. Más adelante, fue comisionado a la Facultad de Medicina para fungir como jefe del Departamento de Fisiología de 1991 a 2000, y a partir de 1992, también, como coordinador de Investigación y del Posgrado de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina. Desde febrero de 2000, el doctor René Drucker Colín fue designado por el rector Juan Ramón de la Fuente, coordinador de la Investigación Científica de la UNAM, hasta la fecha. En la Facultad de Medicina, el doctor Drucker promovió exitosamente la creación de la Clínica de Trastornos de Sueño, como unidad de la UNAM ubicada en el Hospital General de México, y el “Tomógrafo por Emisión de Positrones” (PET) que se ubica en el edificio de la investigación de la Facultad de Medicina en Ciudad Universitaria, cuyo desarrollo, por cierto, estuvo a su cargo. Estos dos proyectos han ampliado y modernizado la infraestructura de nuestra Universidad tanto en la investigación como en la docencia, pero además proveen de servicios médicos a la comunidad. Todo esto enfatiza y promueve la relevancia social de la UNAM para el país. Dentro de la Coordinación de la Investigación Científica, Drucker se ha preocu- pado por el mantenimiento y modernización de la infraestructura de investigación universitaria y de sus procedimientos. Además, concibió e implementó el Programa IMPULSA (Investigación Multidisciplinaria: Programa Universitario de Liderazgo y Superación Académica). Lo anterior nos recuerda que además de administrador o funcionario universitario, René Drucker es ante todo un investigador comprometido con su entorno.

Entre las distinciones que el doctor Drucker ha recibido podemos mencionar que es miembro emérito e investigador nacional de excelencia del Sistema Nacional de Investigadores, fue becario de la Fundación Guggenheim, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias, y ase- sor de Ciencia, Tecnología y Educación Superior para el Gobierno del Distrito Federal. También ha recibido innumerables premios entre los que destacan: el Premio Nacional de Ciencias y Artes, el Premio Universidad Nacional en el área de investigación en ciencias naturales, el Premio Fundación Mexicana para la Salud, el Premio Miguel Otero al Mérito en Investigación Científica y el Premio a la Excelencia Médica, ambos de la Secretaría de Salud, la condecoración Orden Andrés Bello “Clase Banda de Honor”, otorgada por el Gobierno de la República de Venezuela, el reconocimiento especial por su trayectoria científica de la International Behavioral Neuroscience Society, el premio de la Academia Nacional de Medicina Doctor Ruiz Castañeda, e inclusive el Premio Nacional de Periodismo José Pajes Llergo. También, la Universidad Autónoma Metropolitana lo reconoció con el doctora- do honoris causa en 2004, y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ha decidido otorgarle un reconocimiento similar que le será entregado en 2006.

Además de su labor científica, René Drucker Colín se ha caracterizado por su interés en múltiples asuntos como la divulgación de la ciencia, actividad en la que podemos destacar la sección que dirigió para un periódico de gran circulación nacional, sus cápsulas radiofónicas de ciencia y sus programas en TVUNAM. Por otra parte, su sello distintivo es su gran sentido de responsabilidad social e interés por los grandes problemas nacionales, que lo han llevado a desarrollar actividades como columnista y político. Así, como columnista en uno de los más importantes periódicos del país, se ha convertido en una voz social crítica reconocida y respetada, mientras que como político, desde la presidencia de la Academia Mexicana de Ciencias o cualquier otro foro, siempre ha sido promotor de la ciencia como motor de desarrollo de la nación, instando e instigando a los políticos a otorgar el presu- puesto adecuado para estimular el desarrollo de la ciencia mexicana.

Así pues, René Drucker Colín no es sólo un destacado científico universitario, su labor como divulgador y promotor de la ciencia han contribuido, también, al crecimiento y modernización de la infra- estructura de investigación en la UNAM, y al reconocimiento internacional de la investigación científica que se realiza en nuestro país. Es también, como lo señalamos anteriormente, un nacionalista interesa- do en los grandes problemas del país, con gran sentido de responsabilidad social. En reconocimiento a su extraordinaria labor dentro de nuestra Institución, el Consejo Universitario en su sesión del 5 de julio de 2005 lo designó investigador emérito de esta Casa de Estudios.

Raúl Aguilar Roblero


Referencia

Nuestros Eméritos. México D.F. Dirección General de Asuntos del Personal Académico, UNAM, 2007, p.p. 451-457.