Hermilio Ranulfo Castañeda Velasco

Facultad de Artes y Diseño

El doctor Hermilo Castañeda nació en la Ciudad de México, el día 27 de mayo de 1925.

Dicen que si queremos saber hacia dónde vamos, debemos de conocer de dónde venimos; y al regresar en el tiempo y conocer el entorno y los principales acontecimientos que al doctor Castañeda le han rodeado, sabemos por ejemplo, que la revolución mexicana recién había terminado; en la década de los años de 1920 a 1930, las haciendas fraccionaban sus terrenos para dar comienzo a la urbanización; Diego Rivera pintaba los muros del recién estrenado edificio de la Secretaría de Educación Pública; en 1926 se le agregaba un piso más al Palacio Nacional; las huelgas y movimientos estudiantiles provocaron que en 1929 se decretara la autonomía universitaria. Había aumentado la población a más de un millón 750 mil habitantes.

Cuando Hermilo Castañeda Velasco terminaba sus estudios secundarios estallaba la segunda guerra mundial reflejando al mundo las consecuencias, como la inmigración a nuestro país de ciudadanos del mundo con su capital económico para establecer negocios y empresas que aportaron crecimiento a la economía de nuestro país.

Hermilo Castañeda Velasco estudió su carrera profesional en el Palacio de Medicina de 1943 a 1948, para graduarse como médico cirujano en 1951, con mención honorífica por su tesis profesional: Padecimientos congénitos infantiles por la investigación de 5740 casos del Hospital Infantil, editada por Prensa Médica Mexicana con un tiraje de 1000 ejemplares agotados en venta en México, España e Iberoamérica.

Con la construcción de la Ciudad Universitaria, el edificio de la Facultad de Medicina pasó a sus nuevas instalaciones donde ya como doctor, Hermilo Castañeda Velasco inicia su carrera como maestro impartiendo la materia de embriología, para posteriormente, regresar al antiguo Palacio de Medicina como académico en el Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina.

Su afinidad con el arte y sus conocimientos de anatomía, hicieron que simultáneamente, en la Escuela Nacional de Artes Plásticas antigua Academia de San Carlos, impartiera la materia de anatomía artística y anatomía comparada. Posteriormente, como titular del Taller de Anatomía Artística en la División de Estudios de Posgrado de la Escuela Nacional Artes Plásticas, crea el Museo del Hombre en el Arte. Su labor docente en esta institución duró 46 años.

Los que conocemos al doctor Hermilo Castañeda Velasco tenemos que referirnos a él, como médico, artista, educador, investigador y humanista, de fácil pluma y hombre de amplia cultura.

Se dice que la educación del ser humano es debido a las “buenas artes” que son exclusivas del hombre que lo diferencian de los demás seres. Las “buenas artes” como la poesía, la elocuencia, la música, la filosofía y las artes en general son capaces de formar al hombre; producto de esa creación de formas de vivir y de pensar, son lecciones que, antes de transmitirlas, alimentaron el conocimiento de sí mismo.

Es el educador que domina su materia, que se actualiza, comunica y establece con los alumnos relaciones cordiales; transmite los principios y actitudes por medio de la comprensión de lo fundamental, para que dichos conocimientos se mantengan en la memoria para des- pués evocarlos. Todo reforzado con imágenes, fichas bibliográficas y apuntes específicos en un espacio sutilmente ambientado con música clásica que refuerza el espíritu. El educador que aprueba o desaprueba con una sola mirada; que se emociona con un escrito u obra de arte y ofrece cuando se necesita el consejo oportuno.

Como médico, siempre ha ejercido la profesión en su consultorio particular y haciendo honor al juramento Hipocrático, ha atendido durante años a profesores, alumnos, trabajadores y a toda persona que se le acerca, sin pedir ni aceptar remuneración alguna.

Como investigador, lo ha hecho en diversidad de temas que ha vertido en conferencias, ponencias, pláticas, temas de clase, radio, televisión, artículos periodísticos y libros relacionados con la medicina. Es autor de los libros: Embriología humana y Cuentos del hombre.

Como artista, los trazos del dibujo, los colores, los volúmenes y relieves, todos de carácter figurativo dan constancia de la capacidad de expresión. Como temática de su obra predominan los pasajes bíblicos. Uno de sus trabajos más recientes es la maqueta al monumento a Su Santidad Juan Pablo II.

Eduardo Trejo Villaseñor


Referencia

Nuestros Eméritos. México D.F. Dirección General de Asuntos del Personal Académico, UNAM, 2007, p.p. 471-473.