Luis Ocampo Camberos

Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia

Luis Ocampo Camberos ha realizado una impecable labor docente desde 1970 en las cátedras de Fisiología y Farmacología Veterinaria, impartidas a más de cuatro mil alumnos de licenciatura. Además, es de destacar su actividad precursora en la docencia de posgrado con Temas Selectos de Farmacología y Endocrinología en las diversas especialidades de la medicina veterinaria en los programas de ,maestría y doctorado. El maestro Ocampo egresó de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia en 1970, con mención honorifica en el examen de licenciatura.

En 1971, a escasos meses de su titulación se hizo cargo de las asignaciones de fisicoquímica y Fisiología Veterinaria –en la licenciatura-mismas que impartió en forma alternativa hasta 1973. En aquella época, hacía apenas unos años que la Escuela Nacional de v Medicina Veterinaria y Zootecnia se había convertido en Facultad, por ello, su director el MVZ Pablo Zierold Reyes, había emprendido, con apoyo de la Rectoría, un vigoroso programa de becas para estudios de posgrado en diversas universidades del mundo para formación del cuerpo académico de alto nivel que requería la nueva Facultad, programa auspiciado por la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

En ese entonces, el joven profesor Ocampo Camberos por su espléndido desempeño docente, fue seleccionado por el programa de formación académica con una beca para cursar la maestría en Ciencias en Farmacología y Taxicología en la Universidad de California, Davis, EU, donde obtuvo el grado en diciembre de 1975. Al concluir estos estudios se reincorporó de inmediato a la docencia y en 1976 impartió Temas Selectos de Endocrinología en el posgrado, dando pleno sentido al propósito de su beca. Asimismo fue nombrado jefe del Departamento de Fisiología y Farmacología de la Facultad.

Entre 1976 y 1983 fungió como jefe del Departamento de Fisiología y Farmacología; de 1984 a 1986 se desempeñó como jefe de la División de Estudios Profesionales y en 1989 volvió a ser designado jefe de la misma División, hasta 1993. En noviembre de ese mismo año fue nombrado secretario general de la Facultad, cargo que ocupó hasta abril de 1995, posteriormente fue jefe de la División de Estudios de Posgrado e Investigación has 1996. En 1997ocupó, por segunda ocasión, la jefatura del Departamento de Fisiología y Farmacología, en la que permaneció hasta mayo de 2009.

El liderazgo de Ocampo al frente del Departamento de Fisiología y Farmacología, lo ha convertido en uno de los espacios de mayor presencia académica en la Facultad, por la calidad de los cursos y prácticas que ahí se imparten, por el número de tesis de licenciatura y de posgrado que se realizan, por el número de publicaciones de sus integrantes y por la notable vinculación con la industria farmacéutica mexicana y con instancias como el Instituto Nacional de Salud Pública.

En colaboración con este Instituto y con el apoyo CONCACYT, el maestro Ocampo dirigió una investigación de gran relevancia para el concepto de la inocuidad alimenticia, al evaluar los efectos para la salud pública del uso de la furazolidona en el pollo productor de carne. Actualmente el uso de dicha sustancia en aves productoras de carne y huevo está prohibido por su potencial efecto genotóxico en los consumidores.

El Departamento de Fisiología y Farmacología se ha convertido en un centro de referencia nacional para resolver problemas complejos en el proceso de registro de productos farmacéuticos, tanto a través de la creación de la base de datos para el uso de fármacos en medicina veterinaria que es utilizada por la industria farmacéutica, la Sagarpa, y el CONACYT, así como por la realización de proyectos de investigación prácticos aplicados.

Con la conducción de Luis Ocampo, el Departamento de Fisiología y Farmacología ha hecho un uso productivo de los programas universitarios de apoyo PAPIIT y PAPIME. Por ejemplo: con fondos de PAPIIT se realizó una investigación sobre la potenciación del efecto de fármacos registrados mediante el uso de combinaciones estimulantes de la absorción que mereció el Premio de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica 2003, derivado de su significativa aportación a la Farmacología clínica.

Asimismo con fondos del PAPIME, se creó un nivel sistema digitalizado para la enseñanza de la farmacología veterinaria.

Cuando fungió como jefe de la División de Estudios de Posgrado, los lazos de confianza a través de muchos años con la industria farmacéutica resultaron muy importantes para conseguir el apoyo de la empresa Química Hoechst de México, a través de la Fundación UNAM, para la construcción de un moderno bioterio para la constatación Farmacológica y para el equipamiento del nuevo Hospital de Equinos que se convirtió en el mejor centro de atención para esta especie en el país.

En la formación de recursos humanos de calidad es paradigma de la docencia universitaria; Luis Ocampo ha dirigido 27 tesis, ha sido asesor principal de 48 tesis y coasesor de 87 más de nivel licenciatura. También dirigió 26 tesis de maestría y dos, de doctorado. De ellas, aproximadamente 50 por ciento se han publicado en las revistas mexicanas indexadas: Veterinaria México y Técnica Pecuaria.

Es considerado uno de los farmacólogos veterinarios más destacados del país. Entre los reconocimientos a los que se ha hecho merecedor, vale destacar: autor de más de 95 artículos científicos; investigador nacional nivel III; nivel D del PRIDE desde el año 2000; Veterinario del Año, 1993 de la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Bovinos; receptor en tres ocasiones del Premio Nacional de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica; en dos ocasiones del Premio Nacional de Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeños Especies; del Premio Nacional 2006 de la Asociación Nacional de Especialistas en Ciencias Avícolas, y obtuvo una mención honorífica en la Reunión Anual de Investigación 2003 del Hospital Infantil de México.

Después de más de 40 años de la labor ininterrumpida, es común encontrar en cualquier ámbito del quehacer veterinario, un colega, que recuerde con cariño las enseñanzas de Luis Ocampo, o bien que utilice alguno de los textos que lo hacen omnipresente en todos los países de habla hispana. Ya que su texto de

Farmacología Veterinaria (en prensa la 4ª. edición) es el referente para el correcto uso de medicamentos en medicina veterinaria, tanto por lo oportuno de la información ahí vertida como por la continua actualización a la que ha sido sometido. Al respecto se citan las palabras del maestro Ocampo: “Esta obra de Farmacología Veterinaria, vive ya por sí sola y cuando no pueda yo continuar su actualización, quisiera que no fuese in legado que se pierda en el olvido, sino una convocatoria para nuevas generaciones”. Lo que constituye una muestra que lo distingue como excepcional entre sus pares.



Referencia

Publicación: Semblanza (Extracto)Luis Ocampo Camberos, Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Suplemento por el Día del Maestro. Celebra la UNAM a 42 destacados académicos en el Día del Maestro. Ciudad Universitaria 17 de mayo de 2010. pág. 18.

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