Luis Felipe de Jesús Rodríguez Jorge

Centro de Radioastronomía y Astrofísica en Morelia, Michoacán

Luis Felipe Rodríguez Jorge nació en 1948 en Mérida, Yucatán, donde cursó sus estudios de primaria, secundaria y preparatoria, en el Centro Universitario Montejo. En 1973 obtuvo la licenciatura en Física en la Facultad de Ciencias de la UNAM y en 1978, el doctorado en Astronomía en la Universidad de Harvard. Desde 1979 en investigador titular en la UNAM.

Es el iniciador en nuestro país de la radioastronomía, importante rama de la astronomía que surge a nivel mundial en la década de los años treinta, y en nuestro país en 1979, con el regreso del Dr. Rodríguez Jorge de su doctorado. La radioastronomía estudia al universo y a sus componentes en las ondas de radio, las cuales forman parte del espectro electromagnético junto con las ondas infrarrojas, la luz visible, la radiación ultravioleta, los rayos X y los rayos gama. Estas diferentes partes del espectro electromagnético difieren en sus respectivas frecuencias –el número de ondas que pasan cada segundo por un punto dado-.

En la actualidad se estudia al Universo en todas estas diferentes ventas, que pueden detectarse y estudiarse si se cuenta con los detectores y equipos apropiados. Cada ventana ha hecho aportaciones fundamentales y el estudio moderno del cosmos no se concibe sin este enfoque multifrecuencia.

El Dr. Rodríguez Jorge realiza investigación principalmente sobre el crecimiento y la juventud de las estrellas, área de larga tradición en la astronomía de nuestro país, y en la que él y otros astrónomos mexicanos han realizado aportes fundamentales. Sus estudios han contribuido a explicar los fenómenos que aparecen durante la juventud de las estrellas, y a consolidar la idea de que éstas se forman rodeadas de discos protoplanetarios de gas y polvo cósmico, de los cuales se irán condensando planetas, como ocurrió en el caso de nuestro Sistema Solar.

En el campo de la formación estelar también fue codescubridor de los llamados flujos bipolares moleculares, hallazgos que llevó a una revisión radical del paradigma de la formación estelar, que anteriormente sólo contemplaba acreción hacia la estrella, para incluir también expulsión de gas hacia el medio circundante. En la actualidad, se sabe que estos procesos de expulsión de gas se llevan momento angular y flujo magnético que de otro modo impedirían la contracción del gas que va a formar una estrella. Su inclusión llevó a entender de manera natural fenómeno que habían permanecido sin explicación adecuada, como es el caso de los objetos Herbig-Haro.

Igualmente, ha hecho aportaciones al estudio de fuentes muy energéticas en la Vía Láctea, como el descubrimiento de la primera fuente superlumínica en nuestra Galaxia y el establecimiento del concepto de microcaúsar.

Los microcuásares son sistemas de dos estrellas, en los cuales una de ellas se ha transformado en un hoyo negro. Estas fuentes expulsan nubes de gas que parecen moverse más rápido que la luz. Sin embargo, esto es sólo una ilusión relativa porque, si bien las nubes se mueven muy rápido, no rebasan la velocidad de la luz, lo cual es físicamente imposible.

El estudio de estas fuentes ha proporcionado información nueva sobre los procesos físicos en la cercanía de los hoyos negros, así como sobre la naturaleza de las expulsiones relativistas (esto es, con velocidades cercanas a la luz) en el cosmos. Los microcuásares son un tema de gran importancia mundial y, desde su descubrimiento en 1994 por el Dr. Rodríguez y su colaborador Félix Mirabel, se han realizado siete talleres internacionales sobre el tema de diversos países.

Los resultados astronómicos del Dr. Rodríguez han aparecido de manera prominente, no sólo en las mejores revistas sino, también en diversas ocasiones, en la prensa y los medios especializados de divulgación tanto nacionales como internacionales. Estos trabajos han recibido 12,320 referencias en la literatura internacional, con un promedio de más de 730 citas por año en los últimos tres años. El Dr. Rodríguez tiene un índice h=55 y es el único investigador de la UNAM que aparece en la lista de Científicos Altamente Citados del Institute for Sicentific Information.

El Dr. Rodríguez es frecuentemente invitado a impartir pláticas de reseñas en los campos de su especialidad. Bajo su liderazgo en la década de 1990, con apoyo de CONACYT, México colaboró en la construcción de nuevos receptores que ampliaron al ancho de banda del VLA (Very Large Array), y abrieron a la investigación astronómica la ventana de siete milímetros. A la fecha, se han publicado más de 600 artículos de investigación astronómica con estos receptores. Entre los resultados más importantes, destaca la obtención de las primeras imágenes de la misión del polvo en discos protoplanetarios alrededor de estrellas jóvenes.

Ha recibido diversas distinciones, entre las que se pueden citar el Premio “Robert J. Trumpler” de la Sociedad Astronómica del Pacífico –que se otorga a la mejor tesis doctoral del año en Norteamérica-, el Premio “Bruno Rossi” de la Sociedad Astronómica Americana –considerado como el mayor reconocimiento en el campo de la astrofísica de altas energías-, y el Premio de Física de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo, así como el Premio de la Académica de la Investigación Científica (ahora academia Mexicana de Ciencias), el Premio UNAM, el Primer Premio “Ricardo J. Zevada”, la Medalla “Eligio Ancona” que otorga el gobierno de su estado natal, y el Premio Nacional de Ciencias de nuestro país. En el año 2000 ingresó a El Colegio Nacional, la institución que agrupa a los 40 representantes más destacados de las ciencias, las artes y las humanidades de nuestro país. En el año 2008 fue electo Miembro Extranjero de la Academia de Ciencias de los EUA y 2010 le fue otorgado el doctorado honoris causa por la Universidad Nacional Autónoma de México.

Ha dirigido 24 tesis a distintos niveles –diez de licenciatura, seis de maestría y ocho de doctorado- y ha colaborado con más de 100 investigadores astronómica mexicana. La mayoría de estos colaboradores son investigadores jóvenes a los que el Dr. Rodríguez Jorge ha influenciado positivamente con su dedicación su amplio conocimiento y su rigor. Imparte frecuentemente cursos de las áreas de su especialidad en el programa de posgrado de Astronomía de la UNAM. Recientemente ha laborado de manera importante en la organización de las Olimpiadas de Física, tanto a nivel iberoamericano como a nivel internacional, tomando parte de los comités académicos respectivos y proporcionando problemas para la competencia.

El Dr. Rodríguez Jorge cuenta también con una destacada labor administrativa dentro del ámbito académico. Fue director del Instituto de Astronomía de la UNAM de 1980 a 1986. Con él se inició la labor de consolidación del Observatorio Astronómico Nacional en San Pedro Mártir. Además, propicio el uso del cómputo de alta capacidad como herramienta esencial de la investigación astronómica e impulsó la formación del primer programa de posgrado de Astronomía en México, la cual tiene actualmente cuatro sedes en la UNAM. Fue fundador y primer director del Centro de Radioastronomía y Astrofísica, ubicado en el Campus Morelia de la UNAM. El CRyA está formado ahora por 19 investigadores y es reconocido en estudios de la Academia Mexicana de ciencias como uno de los más productivos en el país.

Ha formado parte de innumerables comités, así como de los cuerpos editoriales de diversas revistas nacionales e internacionales, y de los comités organizadores de 39 congresos nacionales e internacionales. Fue presidente de la División de Radioastronomía de la Unión Astronómica Internacional para el periodo 2003-2006, el primer iberoamericano en ocupar este puesto, y presidente de la Sociedad Mexicana de Física (2009-2010).

Es también autor de un número considerable de artículos de divulgación científica. Su libro Un Universo en Expansión, con el que se inició la exitosa serie “La Ciencia desde México” del Fondo de Cultura Económica, ha rebasado 100,000 ejemplares en su tiraje total, por lo que ha llegado a un amplio sector del público mexicano. Imparte alrededor de una veintena de conferencias de divulgación para todo público cada año.



Referencia

Publicación: Profesores e Investigadores Eméritos 2011. Universidad Nacional Autónoma de México 2011. p.p.