Jaime Antonio Martuscelli Quintana

Instituto de Investigaciones Biomédicas

Nacido en Guadalupe de los Reyes, Sinaloa, en 1941, Jaime Martuscelli se formó en el sistema de educación pública del país. En 1964 obtiene la licenciatura de médico cirujano en la Facultad de Medicina y en 1973 el doctorado en Bioquímica en la Facultad de Química, ambas de la UNAM.

Su inclinación por las tareas de investigación inició cuando cursaba la licenciatura al convertirse en asistente en el Departamento de Microbiología y Parasitología y luego en la Unidad de Patología del Hospital General, ambos de la Facultad de Medicina. Después, en 1962, ingresó al departamento de Bioquímica –ya como tesista- del entonces Hospital de Enfermedades de la Nutrición, con la tutoría de Jaime Mora, hoy investigador emérito de la UNAM.

En estos años, publicó sus primeros cuatro bajos científicos en reconocidas revistas internacionales, artículos que después de 45 años de haberse difundido continuó siendo citados; estos textos versan sobre la evolución molecular del ciclo de la urea.

De las aportaciones académicas de Jaime Martuscelli a la UNAM se pueden destacar cuatro facetas en la que su labor ha sido excepcionalmente sobresaliente: su papel precursor en México en el desarrollo de la genética molecular de bacterias; su obra dentro de la regulación sanitaria y la tecnología en salud; el desarrollo de la vinculación de la investigación con el sector productivo y gubernamental, y por último, su impresionante labor como promotor en la creación de nuevas instituciones y la promoción de formas más adecuadas de evaluación del quehacer de los investigadores.

Inicio su trabajo en el área de genética bacteriana cuando realizó una estancia posdoctoral en la Universidad de Colorado en Denver, EU, donde publicó un artículo que demostró la inserción lineal de un virus bacteriano (el fago Mu-1) en el cromosoma de la bacteria Escherichia Coli, utilizando una combinación de técnicas de genética y microscopía electrónica del DNA. Este trabajo fue una de las primeras demostraciones físicas de la inserción de un virus en el genoma bacteriano.

En 1969 se reincorporó como investigador auxiliar en el Departamento de Biología Molecular del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, donde desarrolló una destacada carrera que lo lleva en 1978 a su promoción a investigador titular “C” de tiempo completo. Es un período en el que trabajó sobre bacterias enteropatógenas como salmonellaTyphi, sobre la cual publicó la estadísticas más grande en el ámbito mundial sobre esta bacteria por métodos de clasificación por fagotipia aisladas de la epidemia de fiebre tifoidea en el Valle de México en 1971-1972, donde se calcula que ocurrieron más de 50 mil casos y era causada por una bacteria resistente al tratamiento convencional. Este trabajo permitió concluir que la fuente de infección era única, por lo que es, sin duda, uno de los trabajos precursores en la epidemiología molecular de la fiebre tifoidea.

En colaboración con investigadores de Suiza y Estados Unidos, en 1972 publicó un artículo fundamental al identificar el origen y la secuencia de la replicación cromosomal de E coli. La secuencia del origen de replicación no había sido definida hasta entonces en ningún organismo, por lo que este trabajo constituye una aportación fundamental a la biología molecular. El artículo ha sido citado más de 200 veces, las citas totales a las publicaciones de Jaime Martuscelli suman más de 570.

En el área de la docencia en biomedicina, su labor fue muy importante al participar en la concepción e implementación de la novedosa licenciatura en Investigación Biomédica Básica iniciada en 1974, que sigue siendo un modelo ejemplar de formación de investigadores y que hoy reside en la Facultad de Medicina. Fungió como primer coordinador y durante varios años impartió la materia de genética bacteriana.

Durante su gestión al frente del Instituto de Investigaciones Biomédicas (1976-1981) creó el primer Departamento de Biotecnología en el país para relacionar a la investigación con el sector industrial y el de la salud, y dio un apoyo decidido al área de la inmunología que es una de las más consolidadas de este Instituto. Asimismo, en esta etapa apoyó irrestrictamente la creación del Centro de Investigación sobre Fijación de Nitrógeno –hoy Centro de Ciencias Genómicas- en Cuernavaca. Promovió el posgrado de Ciencias Fisiológicas, lográndose su aprobación en 1978 y el desarrollo de infraestructura fundamental para la investigación en esta instancia.

En enero de 1981 ocupó el cargo de coordinador de la Investigación Científica, responsabilidad que le permitió instrumentar con el apoyo invaluable del Consejo Técnico de la Investigación Científica, un conjunto de políticas que inciden sobre el desarrollo del personal académico. Éstas incluyen: consolidar las tareas del personal académico. Éstas incluyen: las tareas de planeación de las entidades por área del conocimiento, así como crear los tres primeros programas universitarios: Alimentos, Salud y Energía; que constituyeron un esquema novedoso de coordinación y vinculación. Para apoyar la descentralización de la investigación, conjuntamente con el Conacut, trabajó en pro de la creación de un segundo centro de investigación en Cuernavaca, el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología –Hoy Instituto de Biotecnología-, apoyando, además, los laboratorios del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas y del Instituto de Física en esa ciudad y al de Energía Solar en Temixco, Morelos. Durante su gestión el rector Rivero Serrano emitió el acuerdo para la creación de la reserva ecológica del Pedregal.

En 1995 fue designado secretario general de la UNAM, desde esa posición logró consolidar la propuesta para la elaboración del nuevo Reglamento General de Estudios de Posgrado, aprobado por el Consejo Universitario en diciembre de 1995 y fundamental para la transformación de ese nivel de estudios, permitiendo un cambio de concepción y de organización del mismo.

En 2008 se creó la Coordinación de Innovación y Desarrollo y el doctor Martuscelli fue nombrado su coordinador. Esta nueva estructura tiene como sus atribuciones más importantes estimular en la comunidad universitaria las tareas de vinculación con los sectores privado, público y social, promover la cultura de la propiedad intelectual, apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas y colaborar en el desarrollo de incubadoras universitarias y parques tecnológicos.

Actualmente funge como miembro de la Comisión Permanente de Postulación de la Universidad Autónoma de Sinaloa, que tiene como responsabilidad integrar las ternas para rector y director de Unidad Académica. Y presentarlas al Consejo Universitario que hace la designación. Es además, parte del Consejo Directivo de la Fundación Javier Barros Sierra, integrante del Comité Técnico Asesor de Funsalud, miembro fundador de El Colegio de Sinaloa, integrante del Consejo de Administración del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC), director de la Oficina Técnica de la Red Universitaria Iberoamericana de Incubación de Empresas (Red Emprendía).

En 1990 fue distinguido con el Premio Sinaloa de Ciencias y Artes otorgado por el gobierno estatal.

En suma, Jaime Martuscelli ha brindado un gran servicio a la Universidad Nacional Autónoma de México para la consolidación de sus labores sustantivas, fortaleciendo la vinculación de la labor académica de los universitarios con la sociedad mexicana.



Referencia

Publicación: Semblanza (Extracto) Jaime Martuscelli, Instituto de Investigaciones Biomédicas. Suplemento por el Día del Maestro. Celebra la UNAM a 42 destacados académicos en el Día del Maestro. Ciudad Universitaria 17 de mayo de 2010. pág. 17.