Ing. José Antonio Ruíz de la Herrán Villagómez

Creación artística y extensión de la cultura

La divulgación de la ciencia y la técnica son parte de la vida de José Antonio Ruiz de la Herrán desde su niñez; con los años, se ha transformado en una auténtica pasión con la cual toma sentido su amplia trayectoria académica. El ingeniero José Antonio Ruíz de la Herrán Villagómez, mejor conocido como el ingeniero José de la Herrán, es en la actualidad referencia obligada en la historia de la divulgación de la ciencia y la técnica en México y en América Latina.

Su padre hizo posible el ingreso de la radio en México, y dada su estrecha relación con él desde su juventud se responsabilizó del mantenimiento y construcción de algunas radiodifusoras en el país, ya que a raíz de la depresión causada por la Segunda Guerra Mundial, tenían serios problemas técnicos, sobre todo para la obtención de bulbos.

Su relación con tecnologías de punta y empresas con un fuerte compromiso social, como la radio, lo llevó a percatarse, como él mismo comenta, “del gran desequilibrio que ha habido en nuestro país entre las divulgaciones artístico-culturales y las científico-técnicas para el gran público, que está virtualmente abandonado en este aspecto”.

El ingeniero de la Herrán ha señalado en diversas ocasiones que “el triunfo tecnológico de los países desarrollados se debe a que su población ha tenido a su alcance información técnica clara y oportuna. Así se ha conseguido que el nivel de excelencia en esa población se eleve paralelamente al desarrollo logrado gracias a una infraestructura tecnológica y profesional. Esta labor de información no ocurre en las instituciones de enseñanza, por su propia naturaleza. En nuestro caso se necesita urgentemente, ya que hemos comenzado, por desgracia, muchos años tarde”.

Uno de los más grandes esfuerzos de divulgación emprendidos por José de la Herrán ha sido el “Túnel de la Ciencia”, exposición montada permanentemente en el Metro La Raza de la Ciudad de México, en la que participó como asesor desde su creación hasta sus últimas actualizaciones, hace dos años.

El nombre del ingeniero Ruiz de la Herrán tampoco se puede desligar de uno de los más grandes proyectos de extensión de la Universidad: Universum, el Museo de las Ciencias. Su colaboración inició desde la concepción del proyecto, hace más de tres lustros, y continua enriqueciéndolo aún con sus valiosas aportaciones. En 1989 fundó el Gabinete de Ingeniería para el diseño de equipamientos para Universum, donde a la fecha se han diseñado más de 400 equipos para la divulgación de la ciencia.

El nombre de José de la Herrán está asociado a innumerables tareas de divulgación de la ciencia en México y en América Latina. En nuestro país, sus esfuerzos han estado vinculados a instituciones educativas como la UNAM, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Instituto Politécnico Nacional, el Tecnológico de Monterrey y otras universidades del país; a dependencias federales como la Secretaría de Educación Pública, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología o la Comisión Federal de Electricidad; a asociaciones civiles y a recintos como el Museo Tecnológico o el de la Cámara de Diputados.

Es tan extensa la labor de divulgación del ingeniero De la Herrán, que en sus más de 35 años como académico ha impartido miles de conferencias y cientos de cursos para quienes, como él, se dedican a difundir la ciencia; ha publicado libros como Construya usted su propio telescopio, Mosaico astronómico, Fronteras de la astronomía, Astronomía básica y Los inventos, entre otros.

En 1960, la vida de José de la Herrán dio un giro. Comenzó a trabajar en Campos Hermanos, empresa acerera, desde la cual se incorpora a un gran proyecto para la astronomía mexicana: el Observatorio Astronómico Nacional en San Pedro Mártir, para el que diseñó un telescopio reflector con un espejo, el cual sigue siendo el más grande de México. Otro proyecto fue el diseño y construcción de un telescopio catadióptrico de 16.5 centímetros de diámetro, primero en su tipo en México, con el que se fotografió el eclipse total de Sol del 7 de marzo de 1970.

Su participación en estas magnas tareas no sólo se limitó al aspecto óptico, sino que abarcó el eléctrico y el electrónico, al estar a su cargo el diseño y construcción de generadores de frecuencia variable para accionar motores sincrónicos en el movimiento de ascensión recta y declinación de telescopios o cámaras astronómicas.

La otra faceta que ha definido la vida de este ingeniero es su pasión por la radio y la televisión. La historia de ambos medios de comunicación registra el papel de José Antonio Ruiz de la Herrán como pionero e impulsor de dichos medios en nuestro país. Fue él quien instaló, puso en marcha e inauguró la XEQ-FM, la primera radiodifusora de frecuencia modulada en México; fue también el responsable de la instalación y puesta en operación del equipo de transmisión y estudios de XEW Televisión Canal 2, y de la preparación de su personal técnico; fue el encargado de la planeación del sistema de televisión por cable en la Ciudad de México y, antes, gracias a sus aportaciones, fue posible la primera transmisión televisiva en nuestro país, en 1951.

José Antonio Ruiz de la Herrán Villagómez es ingeniero mecánico electricista, egresado de la UNAM, con especialidades en radio y televisión, ingeniería óptica y fabricación de aceros especiales. Ingresó al Instituto de Astronomía de la Universidad en 1970, tiene el nivel III del SNI, es PRIDE D, y su brillante trayectoria ha sido reconocida en múltiples asociaciones, colegios y agrupaciones nacionales y de otros países.

José de la Herrán es un protagonista de la historia de la divulgación de la ciencia y la técnica y de los medios electrónicos en nuestro país.