Dr. Jaime Keller Torres

Docencia en ciencias exactas

En 1954, a la edad de 17 años, cuando era estudiante en la antigua Escuela Nacional de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, Jaime Keller, por circunstancias especiales, fue invitado a dar clases de álgebra en la licenciatura y nombrado profesor repetidor con la aceptación del Consejo Técnico de la Escuela. De éste, su primer desempeño, se derivaron otros nombramientos: ayudante de problemas en la materia de química inorgánica en 1955, y preparador de física en la Escuela Nacional Preparatoria en 1956. Este año publicó su primer trabajo de investigación con el título: Configuración electrónica de los átomos, cuyo contenido muestra su forma de trabajo que consiste en el estudio sistemático y global de un problema, con énfasis en los principios conceptuales, así como en los aspectos didácticos. Esta publicación, por ejemplo, dio lugar al uso de la “Regla de la Diagonal” en la enseñanza de la estructura electrónica de los átomos, incluso por estudiantes de primer ingreso. Tenía entonces 19 años y, además, se convertía en fundador y miembro de la Sociedad Química de México.

En 1958 siendo aún estudiante de licenciatura, ya era ayudante de profesor de análisis químico cualitativo y ayudante de profesor de física: mecánica y fluidos, cuando con autorización del consejo técnico, se le nombró profesor de asignatura interino en la materia de física. Jaime Keller Torres se tituló de ingeniero químico el 5 de septiembre de 1959, habiendo estudiado también la carrera de física en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Ya titulado, presentó sus exámenes de oposición y se convirtió en profesor de asignatura de tiempo completo definitivo en el área de física.

Entre 1964 y 1965 fundó las asignaturas de Física VI (física moderna) y Fisicoquímica VII (termodinámica estadística y química cuántica), por esta razón, al inaugurarse los estudios de doctorado en la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Química se le asignaron los cursos de química cuántica.

Como profesor siempre ha tenido muy claro el problema de aprendizaje y la condición fundamental de adquirir tanto conocimientos como habilidades prácticas. Esto es particularmente importante en el área de química ya que la química teórica y la química cuántica requieren que los resultados sean directamente útiles para resolver problemas reales.

En 1972, cuando regresó de Bristol, Inglaterra, con el grado de doctor en física, se incorporó a la Facultad de Química como profesor de carrera de tiempo completo en el posgrado y comenzó a dirigir tesis de maestría y doctorado en las áreas de química teórica, física atómica, molecular y de estado sólido, métodos matemáticos de la física, métodos computacionales de la física y física fundamental. Participó en la creación de materias curriculares y extracurriculares, en la elaboración de planes y programas de estudio, incluyendo la creación de nuevas carreras universitarias. Laboró para organizar la diversificación de los estudios en las maestrías y doctorados en química e instituir los departamentos de posgrado, quedando a su cargo el Departamento de Química Teórica. En 1974, con motivo de la fundación de la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Cuautitlán fue requerido para formar el Departamento de Física e impartir, desde entonces, los cursos de química cuántica. Más adelante, entre 1989 y 1997, ocupó la dirección de la ya para entonces FES Cuautilán, en dos ocasiones.

Como profesional de la industria trabajó, entre 1958 y 1969, en Industrial Química Pennsalt, S.A., Derivados Macroquímicos, S.A., Quinolinas Industriales, S.A., Cafeína de México, S.A. y Recuperadora y Transformadora de Metales, S.A. Haber sido químico e ingeniero químico en la industria le permitió dotar a su cátedra con mayor proporción de elementos útiles para los alumnos, orientar los trabajos de tesis con un énfasis de aplicación inmediata y participar en la planeación de la currícula de química con miras muy concretas hacia el desempeño profesional.

Desde el principio de sus actividades docentes consideró que el binomio docencia-investigación era fundamental y, de hecho, sus primeras publicaciones en 1956 fueron resultado de su inquietud por la docencia. Sus publicaciones más recientes en el área de contribuciones fundamentales a la física y química teóricas, tienen también un carácter didáctico. Con su nuevo desarrollo se introduce una metodología en la investigación científica teórica: un método sistemático deductivo a partir de una base mínima de principios que permite lograr nuevos resultados científicos en diversas áreas. Esto tiene relevancia para la docencia y se puede visualizar como una posible estrategia de gran utilidad para el futuro, ya que la economía en la enseñanza de las bases de una disciplina científica será indispensable, debido al desarrollo cada vez más acelerado de la ciencia. Como docente y como investigador ha sido prolífico, pero muy importante también ha sido su labor como formador de cuadros académicos y directivos.

El doctor Jaime Keller Torres ha sabido imprimir en sus alumnos y colegas características, no solamente científicas, sino también de organización y administración. Como resultado de su labor, la mayoría de sus alumnos y colaboradores han desarrollado con éxito sus propias carreras, siendo académicos de gran prestigio y ocupando de inmediato puestos académico-administrativos en la organización de la docencia y la investigación, incluso como directores o rectores, así como en áreas de apoyo.