Arq. Alejandro Luna Ledesma

Creación artística y extensión de la cultura

Uno de los mayores méritos de Alejandro Luna Ledesma ha sido haber vinculado perfectamente su profesión de arquitecto con su trayectoria en el teatro. De la primera, Luna tomó los conocimientos para proyectar espacios y asesorar construcciones, mientras que el segundo se convirtió en el receptor de esos conocimientos adquiridos, entre 1957 y 1961, en la entonces Escuela de Arquitectura.

El teatro ha sido para él el centro de su actividad profesional desde diferentes perspectivas: como arquitecto, Luna ha realizado proyectos y asesorado la construcción de más de 50 teatros, aproximadamente; como diseñador escénico, se ha encargado de la escenografía y la iluminación de más de 200 obras teatrales y 20 óperas en México, Estados Unidos, América del Sur, Asia y Europa, así como del diseño de la producción de seis largometrajes.

Como académico, fue director de la carrera de diseño teatral en el Centro Universitario de Teatro entre 1981 y 1985 y ha impartido cursos en instituciones de enseñanza superior del país y en el extranjero. Entre 1989 y 1991 encabezó la Dirección de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes.

El momento en que este destacado escenógrafo encontró su vocación teatral y decidió unirla a la arquitectura ocurrió, sin duda, cuando cursaba materias de arte dramático en la Facultad de Filosofía y Letras. Ahí comenzó su carrera de escenógrafo y fue entonces cuando diseñó aproximadamente 80 obras para el Teatro Estudiantil Preparatoriano. En tanto, en la arquitectura teatral se inició asesorando al arquitecto José Villagrán García en los proyectos de los teatros de los planteles Coyoacán, La Viga, Mixcoac, Tacubaya e Insurgentes Norte de la Escuela Nacional Preparatoria.

Habían transcurrido seis años desde que Luna había terminado la carrera de arquitectura, cuando representó a México (en 1967) en la Cuadrienal de Escenografía y Arquitectura Teatral de Praga, con La trágica historia del doctor Fausto, de Christopher Marlowe, trabajo del Teatro Universitario que dirigió Ludwik Margules en el frontón cerrado de Ciudad Universitaria.

Con 40 años de experiencia en las artes escénicas y la arquitectura teatral, en 2003, la Cuadrienal de Praga designó a Alejandro Luna miembro del Jurado Internacional, y este año fue seleccionado como uno de los primeros 27 Honorable Scenographers por la Organización Internacional de Escenógrafos, Técnicos y Arquitectos Teatrales.

Reconocida en México y en el extranjero, la obra de este universitario ha merecido dos publicaciones: Alejandro Luna, scenographer, libro editado en 2002 por L’Union des Theatres de l’Europe, y Alejandro Luna, escenografía, editado en 2001 por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el INBA, el FIC y Ediciones El Milagro. Asimismo, la exposición Alejandro Luna. Cuarenta años de teatro, se ha presentado en el Museo de San Carlos; en la Universidad Autónoma Metropolitana; así como en las universidades de Sonora, Autónoma de Baja California y Veracruzana.

Otras distinciones son, principalmente, la designación, como miembro de número de la Academia de Artes; el doctorado honoris causa de la Universidad Autónoma de Baja California en 2005; el Distinguished Artist Award, otorgado por la International Society for the Performing Arts, en 2004; el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 2001; además, su pertenencia al Sistema Nacional de Creadores de Arte desde 1994 y emérito desde 2001.

Todas estas distinciones han valorado una trayectoria incuestionable. Entre los teatros que Luna asesoró se encuentran los del Centro Cultural Universitario: el “Juan Ruiz de Alarcón”, el Sor “Juana Inés de la Cruz”, la Sala “Miguel Covarrubias” y el Foro del Centro Universitario de Teatro.

Gran parte de las obras diseñadas por Luna fueron producidas por la Universidad, entre éstas destacan: Tío Vania, de Chéjov, y De la vida de las marionetas, de Bergman, dirigidas por Ludwik Margules; Reso, Y con Nausistrata, ¿qué? y La historia de la aviación, escritas y dirigidas por Héctor Mendoza; Minotastas y su familia, escrita y dirigida por Hugo Hiriart; La mudanza y La visita del ángel, ambas de Vicente Leñero, dirigidas por Adam Guevara e Ignacio Retes, respectivamente; Armas blancas, de Víctor Hugo Rascón Banda y El príncipe de Hamburgo, de Heinrich Von Kleist, dirigidas por Julio Castillo; y Lástima que sea puta, de John Ford, Miscast, de Salvador Elizondo y El hacedor de teatro, de Thomas Bernhardt, dirigidas por Juan José Gurrola.

Actualmente, Alejandro Luna asesora a la Universidad de Guadalajara en el proyecto de su Centro Cultural que incluye el Auditorio Metropolitano y tres teatros; al arquitecto Daniel Bermúdez, en el Teatro “Julio Mario Santodomingo” en Bogotá, Colombia; al arquitecto Teodoro González de León, en el Teatro Metropolitano de Querétaro; y a la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México, en el Teatro Vizcaínas, entre otros. Así, el nombre de Alejandro Luna resulta punto de referencia imprescindible en el teatro mexicano en la creación artística y en la extensión de la cultura.