Dr. Roberto Domínguez Casalá

Docencia en ciencias naturales

Roberto Domínguez Casalá pertenece a esa generación de suramericanos libre pensadores, críticos y con una formación académica de primer nivel que emigraron a México en la década de 1970, cuando sus países estaban bajo dictaduras impuestas por los militares llegados al poder por la vía de golpes de Estado. Uno de estos desafortunados sucesos –ocurrido en la República de Uruguay en 1973– transformó el destino de Roberto Domínguez quien se vio obligado a dejar su país natal dos años más tarde.

Doctor en medicina por la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, en Montevideo, Uruguay, Roberto Domínguez Casalá llegó a la Universidad Nacional Autónoma de México el mismo año en el que eligió a México como su segunda patria. A finales de 1975, cuando la Universidad llevaba a cabo el proyecto de creación de las Unidades Multidisciplinarias de Estudios Profesionales, el doctor recibió una invitación para incorporarse al grupo de fundadores de la entonces Escuela Nacional de Estudios Profesionales Zaragoza, como jefe del Departamento de Biología Humana.

Los esfuerzos de este notable catedrático por contribuir a elevar el nivel académico de la UNAM comenzaron apenas llegó a la Universidad. En 1976 conformó en la ENEP Zaragoza el Laboratorio de Biología de la Reproducción, el cual fue creciendo gracias al entusiasmo y tenacidad de su fundador, para posteriormente convertirse en la actual Unidad de Investigación en Biología de la Reproducción.

Desde entonces, ha manifestado su vocación por la docencia y ha puesto en marcha iniciativas para elevar el nivel académico de nuestra máxima Casa de Estudios. Roberto Domínguez Casalá jamás se ha limitado a cumplir sólo con sus cátedras. Su tema de tesis para doctorarse en biología –Estudios sobre los mecanismos neuroendocrinos que participan en la regulación de las funciones del ovario– ha sido, no sólo la línea sobre la que ha centrado sus investigaciones, sino que le ha servido como punta de lanza para diversas propuestas académicas.

Es el doctor Roberto Domínguez Casalá el creador, en 1984, junto con la doctora Laura Riboni Rodríguez, del primer programa de posgrado de la ENEP Zaragoza: la maestría en investigación en biología de los sistemas humanos, que formó parte del Programa de Posgrado de Excelencia del CONACyT hasta el término de su vigencia, en 1999, cuando se fusionó con otros programas debido a las nuevas políticas para el posgrado de la UNAM.

Otra de sus grandes aportaciones, junto con la doctora Patricia Rosas, que cristalizó en la transformación de la Escuela Nacional de Estudios Profesionales en Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, fue la creación, en 1990, del doctorado en ciencias aprobado por el Consejo Universitario que con la adecuación al Reglamento de Estudios de Posgrado forma parte, desde 1999, del posgrado en ciencias biológicas del que el doctor Domínguez Casalá es tutor principal.

Profesor de carrera titular “C” de tiempo completo de la FES Zaragoza, Roberto Domínguez Casalá ha aportado sus conocimientos a los estudiantes de las carreras de químico farmacobiólogo, medicina, biología y odontología, así como a los del Programa de Posgrado en Ciencias Biológicas (sistemas humanos), a los de la maestría y el doctorado en fisiología, en ciencias biomédicas, aunque también ha sido profesor del doctorado en medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, en Montevideo, Uruguay.

Asimismo, la experiencia docente del doctor Domínguez le ha permitido dirigir trece tesis de doctorado, diez de maestría y el mismo número de licenciatura.

Como investigador, con una estancia posdoctoral en el National Institute of Health, en la Universidad de Stanford, en California, Estados Unidos, ha centrado sus trabajos en el estudio de la participación de la inervación extrínseca en las funciones del ovario. Derivado de ello, ha planteado la hipótesis sobre la participación dual de la inervación del ovario en los mecanismos de regulación de las funciones del órgano. Y junto con otros colegas ha planteado la existencia de una conexión nerviosa que se origina en el ovario y va hacia regiones del sistema nervioso central.

Roberto Domínguez ha consolidado cuatro grupos de investigación en instituciones educativas del país, en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en la Autónoma de Querétaro y la de Aguascalientes, así como en la Universidad de la República, en Uruguay.

Sus trabajos le han permitido también interactuar y colaborar con otros grupos de investigación multidisciplinaria de otros países como Estados Unidos –de las universidades de Stanford y de Tennesse–, Uruguay y Brasil.

Las aportaciones científicas del doctor Domínguez Casalá están contenidas en 127 artículos publicados en revistas indezadas de difusión internacional, nueve capítulos en libros, 59 artículos in extenso en memorias de reuniones académicas especializados, 138 presentaciones en congresos internacionales y 174 congresos nacionales.

Reconocido nacional e internacionalmente como una autoridad en su campo, tiene el nivel más alto en el Programa de Primas al Desempeño del Personal Académico de Tiempo Completo; es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, con el nivel III; es integrante de la New York Academyc of Science, de la American Association for the Advancement of Science, de la Society for the Study of Reproduction, de la Asociación Latinoamericana de Investigadores en Reproducción Humana, de la Sociedad Mexicana de Ciencias Fisiológicas y de la Academia de Investigación en Biología de la Reproducción.

Por su experiencia, su formación, sus iniciativas y sus investigaciones, el doctor Roberto Domínguez Casalá es, sin duda, uno de los catedráticos más destacados que ha llegado a México, particularmente a la UNAM, proveniente de América del Sur.

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