Dr. Antonio Rubial García

Investigación en humanidades

La generación de nuevos conocimientos debe estar íntimamente ligada a su difusión y a elevar la calidad de la enseñanza. Este es, sin duda, el método de trabajo del profesor Antonio Rubial, Premio Universidad Nacional en el área de investigación en humanidades.

Académico entregado a su trabajo, lleva ya 31 años en la Universidad Nacional Autónoma de México, adscrito a la Facultad de Filosofía y Letras, de la que es profesor titular “C” de tiempo completo en el Colegio de Historia.

El doctor Rubial –doctor en filosofía y letras por la Universidad de Sevilla y doctor en historia por la FFyL–, ha desarrollado una importante labor de investigación. En un principio le atrajo el estudio de la Iglesia en Nueva España y, en busca de sus raíces, se topó con la Edad Media, época en la que la religión utilizaba la imagen como elemento de difusión. Con las imágenes, y con el empleo del sermón, los misioneros que cruzaron los mares hasta llegar a estas nuevas tierras en conquista extendieron la cultura medieval, dando inicio a un importante proceso de transculturación. Escudriñando en el pasado, Antonio Rubial encontró que, por lo tanto, Nueva España quedaba inmersa en la cultura occidental y era parte de ella.

A lo largo del tiempo, siempre fiel a sus principios, el doctor Rubial se ha especializado en los temas de la religiosidad en Nueva España, las órdenes religiosas, el criollismo y la vida cotidiana en el virreinato, dentro de las perspectivas de la historia social y cultural, y de las nuevas corrientes culturalistas. A partir de estas líneas de investigación ha construido una obra distintiva, innovadora, fructífera, montada en fuentes documentales de primer orden recopiladas en acervos de España y México.

Su currículo reporta 15 libros publicados y uno en prensa; varios de ellos son pioneros en el estudio de las órdenes religiosas, la vida cotidiana y la cultura novohispana. Así, por ejemplo, El convento agustino y la sociedad colonial (1533-1630), y Una monarquía criolla. (La provincia agustina de México en el siglo XVII), publicados en 1989 y 1990, respectivamente, fueron los primeros estudios que marcaron una perspectiva social y económica, convirtiéndose en referente obligado para quienes se dedican a la historia de la Iglesia en México. La santidad controvertida. Hagiografía y conciencia criolla alrededor de los venerables no canonizados de Nueva España (1999), cuyo tema es parte de la corriente de la historia de las mentalidades, analiza la formación de las identidades novohispanas y ha despertado el interés de estudiosos tanto de México como de Estados Unidos. Por lo que respecta a: Profetisas y solitarios. Espacios y mensajes de una religión dirigida por ermitaños y beatas laicos en las ciudades de Nueva España, revela el importante tema cultural de la emisión y la recepción en el marco de las teorías comunicativas, aplicación novedosa de las corrientes de la historia cultural a un tema relacionado con las estrategias de los laicos en el ámbito de la religiosidad.

También son novedosos sus trabajos acerca de lo cotidiano: La plaza, el palacio y el convento. La ciudad de México en el siglo XVII (1999) y Monjas, cortesanos y plebeyos. La vida cotidiana en la época de Sor Juana (2005), son obras en las que el autor se interesa fundamentalmente en describir y analizar los valores y las costumbres de la gente común y deducir cómo, a partir de ello, se construye la cultura.

Sus trabajos sobre los templos: Domus Aurea. La Capilla del Rosario de Puebla, un programa iconográfico de la contrarreforma (1990), y Santa María Tonantzintla, un pueblo, un templo (1991), han recibido muy buena crítica de los historiadores del arte pues, además de la aportación sobre la iconografía y los símbolos de estos importantes monumentos, se incluyó un análisis de los comitentes indígenas y eclesiásticos que intervinieron en su construcción.

La producción de Antonio Rubial es basta, ha escrito: dos novelas históricas, introducciones, artículos en revistas especializadas, artículos de divulgación, reseñas y material didáctico. Ha coordinado libros, colaborado en obras colectivas y participado en homenajes.

Actualmente, es responsable del Proyecto interdisciplinario de estudios medievales, que pertenece al Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica, en el que sus alumnos de historia y de letras clásicas desarrollan sus proyectos de tesis y, además, se traduce al castellano, por primera vez, la crónica de la primera cruzada escrita por Fulco de Chartres.

Desde 1977 hasta la fecha, imparte las asignaturas de: La cultura en la Edad Media y La Nueva España en los siglos XVI y XVII, en el Colegio de Historia; tiene once años enseñando la materia: Instituciones eclesiásticas y cristianismo en Nueva España, en la División de Estudios de Posgrado de la misma facultad; Literatura y sociedad en la España bajomedieval –impartida al alimón con la doctora Graciela Cándano– en el Centro de Educación Continua y Proyectos Académicos; Europa medieval en el Departamento de Historia de la Universidad Iberoamericana; Iglesia y religiosidad en Nueva España en el plantel Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana; Introducción a la cultura novohispana, para la maestría en estudios virreinales del Claustro de “Sor Juana”, entre muchos otros cursos, y cátedras extraordinarias.

Universitario de cepa, ha llevado al término de sus estudios a 27 licenciados, ocho maestros y un doctor, y dirige los trabajos finales de siete doctorantes y dos alumnos de la maestría. Ha formado parte de 50 sínodos de licenciatura, 15 de maestría y 19 de doctorado. Bajo su guía, se han formado importantes cuadros de historiadores que trabajan en diversas instituciones educativas, de investigación, museológicas y difusoras de la cultura.

El perfil del doctor Rubial abarca así las actividades que contempla un modelo de profesor investigador; su labor de investigación se ha visto enriquecida con las aportaciones de este intercambio fructífero que da la enseñanza, la formación de recursos humanos, la asesoría de tesis, las actividades de difusión y de las diferentes comisiones de las que forma parte. Su trayectoria ha estado marcada por una total entrega a su labor universitaria y a los ideales humanistas que ella propone y define.