Dr. José de Santiago Silva

Creación artística y extensión de la cultura

José de Santiago Silva posee una trayectoria de está llena de logros que le han llevado a ser reconocido como digno promotor de la difusión cultural en México y en el extranjero, transportando a cada una de las funciones encomendadas todas sus habilidades potenciadas para conseguir que nuestro país cuente con espacios de gran calidad para la recreación artística. Su gran empeño académico le ha permitido ver germinar la semilla sembrada en una gran cantidad de recursos humanos comprometidos con el florecer del arte.

En 1961 ingresa a la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP), periodo en el que la Institución vive un ambiente complicado por la diversidad de corrientes artísticas, situación que aprovecha y de la que se enriquece el doctor de Santiago. Siempre con hambre de aprender, ve otra oportunidad de satisfacerse, pero ahora lo hace a través de los doctores Francisco de la Maza y Elisa Vargaslugo, quienes le muestran la Historia del Arte y cultivan en él la investigación por el pasado artístico de México. En 1970 recibe el título de Licenciado en Pintura.

Su estado natal, Zacatecas, le otorga una beca y viaja a la Escuela de Louvre, en Francia, donde estudia Arte francés del siglo XIX, para después realizar estudios de Etruscología en la Universidad para Extranjeros de Perugia, Italia. Durante su estancia en el extranjero, tuvo la oportunidad de estar bajo la dirección de los arqueólogos Henry Lehman y Joaquín Galarza, en el Musée de l´Homme (Museo del Hombre) en París, donde se desempeña como dibujante; este ambiente lo impulsa a la museología, uno de los ejes en el que ha tenido una significante influencia cultural.

Al regresar a México se incorporó al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como colaborador de la arqueóloga Florencia Muller en la Ceramoteca de Teotihuacán; se desempeñó después como Director de la Galería de Historia en el INAH y un poco adelante se inició en la docencia en la Escuela de Arte Teatral del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en donde además aportó reformas sobresalientes que beneficiaron la consolidación de las escuelas profesionales del INBA. Fungió además como Curador de colecciones de pintura y escultura del Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, y posteriormente ocupó la Subdirección del mismo. Allí, su labor trascendió mediante la promoción de iniciativas que cubrieron las carencias de antaño, como la realización del catálogo general de colecciones y la generación de espacios para depósitos de los acervos, para después colaborar en la remodelación general de acuerdo a criterios museográficos actualizados. Adicionalmente fue Director del Museo de Arte Moderno del INBA en el periodo 1981-1982.

Su trabajo en esta Casa de Estudios inicia en el año de 1974, a partir del cual realiza funciones como académico, administrador, investigador, artista y ejerce un liderazgo como promotor de la difusión cultural, dentro y fuera del campus universitario. Así pues, inicia como profesor de asignatura en la ENAP, con la encomienda de redactar los objetivos y la fundamentación de la estructura curricular del plan de estudios de la carrera de Comunicación Gráfica, para posteriormente desempeñarse como Coordinador de la misma (1977-1979); Jefe de la División de Estudios de Posgrado (1982-1985); Director, por dos periodos, de la ENAP (1990-1998); y Coordinador de Difusión Cultural de la UNAM (1998-2000). Durante su gestión en estas funciones, imprime su sello característico de iniciativa, conjuntar en el seno de la comunidad universitaria la innovación artística con la vida académica y promover su amplia divulgación social.

Como Jefe de la División de Estudios de Posgrado promueve un cambio que deriva en la orientación hacia la investigación original y creación artística; de igual manera toma la iniciativa de salvaguardar las colecciones artísticas e históricas de la dependencia, así como la restauración arquitectónica de las galerías de la sede histórica de la ENAP, la Academia de San Carlos.

El conocimiento que adquiere con cargos académicos y administrativos le permite concluir que la difusión cultural debiera darse dentro de nuestra Casa de Estudios, para después proyectarla a la sociedad; esto lo manifiesta en su labor como Coordinador de Difusión Cultural, mediante la promoción y el apoyo al carro de comedias itinerante, la librería itinerante, funciones teatrales y cinematográficas en las diferentes dependencias, así como la promoción de conciertos itinerantes y el establecimiento de museos.

Durante sus treinta y seis años en esta Institución, ha impartido diversas asignaturas como Arte mexicano, Análisis de la forma, Diseño escenográfico, Pintura y Grabado, en las que ha impulsado a sus alumnos para que se incorporen a la productividad bajo el doble enfoque del desarrollo de la sensibilidad y el análisis semióticos de los elementos constitutivos de sus propuestas. Desde sus inicios como profesor en la ENAP, es muy solicitado para ser director de tesis, tanto que, a la fecha, suman ciento veinticinco alumnos, de los cuales ochenta y cinco son de licenciatura, treinta y seis de maestría y cuatro de doctorado.

Su producción como investigador es propiciada a través de una iniciativa del Sistema Nacional de Museos. “Algunas consideraciones sobre las pinturas enconchadas del Museo Nacional de Historia”, es el título de la primera de una serie de investigaciones originales. Cuenta con diez títulos de autoría, siete en coautoría, cinco en revistas, sesenta y tres textos críticos en catálogos y siete capítulos en libros; sus publicaciones se han hecho en México, el interior de la República, Chile y España.

Como difusor de la cultura ha sabido potenciar cada una de sus habilidades, pues los campos de expresión que aborda son tan diversos como la pintura mural, que ha sido dirigida a espacios comunitarios y recintos en nuestro país; ha participado como musicalizador, compositor y ejecutor de obras musicales que se han presentado en Canadá, México y Estados Unidos; ha montado más de cien exposiciones de las cuales veinticuatro han sido individuales, tanto en el país como en el extranjero. Sin lugar a dudas, su producción escenográfica ha sido prolífica, ya que de 1962 a la fecha, ha participado en el diseño y elaboración de sesenta y dos obras en México y en países como Cuba, Colombia, España, Estados Unidos y Bélgica.

Cabe señalar que su creación escenográfica ha recibido los más importantes reconocimientos de las asociaciones teatrales como: el Premio Javier Villarrutia a la mejor obra (1982), Premio/85 como mejor escenógrafo (1985), Premio Julio Bracho a lo mejor en Teatro de búsqueda (1992), Creador artístico, otorgado por el Sistema Nacional de Creadores de Arte del CONACULTA (1994), entre otros. De igual manera, su trayectoria ha sido distinguida con el Recipiendario de la “Medalla Carlos III” (2000) en España y en el 2006 recibe un “Homenaje del Estado de Zacatecas”, por su participación destacada como artista plástico, investigador, catedrático, escritor y escenógrafo.

Su deseo por estar preparado lo lleva a realizar una maestría en Artes Visuales, Comunicación y Diseño Gráfico, el doctorado en Bellas Artes de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia, España, y una estancia postdoctoral en la misma universidad. Actualmente es profesor de carrera titular “C” en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de nuestra Universidad y cuenta además con máximo nivel de estímulos dentro del Programa de Primas para el Desempeño del Personal Académico de Tiempo Completo (PRIDE).

Todos sus logros en su incansable trabajo como difusor de la cultura, distinguido artista, catedrático comprometido y universitario emprendedor, son reconocidos el día de hoy al obtener la máxima distinción de nuestra Alma Mater: el Premio Universidad Nacional en el campo de Creación artística y extensión de la cultura.