Q.F.B. Martín Bonfil Olvera

Creación artística y extensión de la cultura

Lo que realmente subyace en la personalidad de este joven es el convencimiento de que a través de la divulgación se puede contribuir activamente a la incorporación de la ciencia a la cultura de los mexicanos. Por eso, Martín Bonfil Olivera se ha comprometido con la divulgación científica, como un universitario institucional, sustentando su trabajo con el conocimiento de esta materia para asegurar la calidad, la confiabilidad y el manejo de la información y preparando, con base en un entrenamiento constante y cuidadoso, el alcance de su actividad profesional.

Martín Bonfil es químico-farmacéutico-biólogo (1983-1988) con orientación bioquímico-microbiológica por la Facultad de Química (FQ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En 1990, se integró al magno proyecto multidisciplinario que cristalizaba un sueño largamente acariciado en la UNAM: el Museo de las Ciencias Universum, cuyo propósito fundamental es poner a la ciencia en contacto con los niños y jóvenes mexicanos.

Martín Bonfil trabajó en Universum, desde esa fecha y hasta marzo de 1993, como técnico especializado, convencido de que la ciencia es parte de la cultura, postulado que el entonces Centro Universitario de Comunicación de la Ciencia ponía en práctica. Así se inició en una actividad muy concreta pero incipiente en la UNAM por lo que tuvo que definir su propia ruta de entrenamiento y en este camino encontró su vocación como divulgador.

Orientó entonces su brújula y se embarcó como autodidacta en la lectura de una amplia bibliografía de y sobre la divulgación. Entró en 1995 a la Facultad de Ciencias-UNAM a cursar la maestría en ciencias y encaminó sus estudios hacia la enseñanza y la historia de la biología, su tema de tesis se refiere a la representación de biomoléculas informacionales en los libros de texto de bioquímica y biología.

En su afán de pilotar la nave y abrir un canal de comunicación con el público, eligió el medio escrito, habiéndose preparado por más de 15 años hasta manejarlo con soltura. Acrecentó sus conocimientos a través de la capacitación en cursos y talleres de literatura, actualización en ciencia, filosofía e historia de la ciencia, enseñanza de la ciencia e investigación educativa y de periodismo.

Su experiencia laboral apuntala estos afanes. Se inició como ayudante de profesor y profesor de asignatura en la FQ-UNAM; en la Secretaría de Educación Pública participó en el Programa de Actualización del Maestro y se desempeñó como jefe de departamento en la Subdirección de Biología de la Dirección de Programas y Auxiliares Didácticos; fungió como técnico especializado en el proyecto Museo de la Luz del Centro Universitario de Comunicación de la Ciencia, UNAM; fue coeditor web de la sección de ciencia para Reforma.com y coeditor del proyecto Agencia de Servicios Informativos de Ciencia y Tecnología de la Academia Mexicana de Ciencias.

En la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC), UNAM, ha trabajado como jefe del Departamento de Libros, miembro del comité organizador de la maestría en divulgación de la ciencia y desde julio de 2001 es técnico académico asociado C de tiempo completo en la Subdirección de Prensa y Radio.

La formación académica y profesional de Martín Bonfil, está a la vista y a la disposición de todas las personas que comparten las mismas aficiones y concurren preferentemente a la lectura, pues su presencia en los medios de comunicación lo ha colocado como uno de los principales divulgadores de la ciencia en la UNAM y en México.

Es autor de libros, de capítulos y de artículos de divulgación. Cada semana publica la columna “La ciencia por gusto” en Milenio Diario. Cada 15 días publicó, durante ocho años, la columna “Las dos culturas” en el periódico universitario Humanidades. Cada mes escribe la columna “Ojo de mosca” en la exitosa revista ¿Cómo ves? de la DGDC-UNAM; en el suplemento Salud, seguridad social y medio ambiente del periódico Milenio Diario; la columna “Carrusel” en la revista Cambio y también en la sección “Noticias científicas” de la revistaEducación 2001. Cada dos meses en el suplemento Hélix de la revista Ciencia y Desarrollo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Cada tres meses en la columna “No divulgarás” del boletín El muégano divulgador. Colaboró en la sección de ciencia del periódicoReforma y en La Crónica de Hoy. Una agenda muy compleja. Suman más de 500 títulos sugerentes, atractivos y actuales como: ¿Para qué sirve la ciencia?; ¿Qué es estar vivo?; ¿De qué están hechos los recuerdos?; Big Brother vs los clones; Godzila: ¿de veras el tamaño no importa?; La cara de Marte y la virgen del metro; Confesiones de una huella digital; Soy totalmente...genoma; Transplántame la vida; La divulgación está en el ojo que la lee...

Su trabajo, su voz y su presencia llegan al mundo a través de otros medios: museos, televisión, radio, conferencias, coloquios, mesas redondas y participaciones en congresos nacionales e internacionales.

Aun así, independientemente de las vocaciones científicas que pueda generar y de la conciencia de la importancia del conocimiento científico que pueda transmitir, Martín Bonfil Olivera le apuesta más al placer de compartir el disfrute de una de las más fascinantes ramas de la cultura universal: la ciencia.