Mtro. Gustavo Martín Márquez

Docencia en artes

Gustavo Martín Márquez es, antes que nada, un músico. Y desde ahí ha construido –con su notable calidad artística, su talento, su sólida formación profesional y su productividad como respaldo– una gran carrera como docente en la Escuela Nacional de Música (ENM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en la que el sello ha sido su condición de verdadero mentor, y guía cercano y comprometido con sus alumnos.

Este joven artista ha adoptado una variedad de expresiones para dejar constancia de su vocación. Como músico, Gustavo Martín Márquez es concertista, compositor e intérprete. Como concertista, ha ofrecido en México y en países como Italia y Suiza, más de 200 recitales de violoncello, piano y música de cámara, se ha presentado como solista con orquesta y ha participado en óperas como Madre Juana y Despertar al sueño.

Como creador e intérprete de música original para una puesta en escena, este artista ha participado en Las bodas de Luisa Josefina Hernández, así como en La estación de Claudia Ríos, ha compuesto, además, obras vocales y de cámara.

Como académico, ha impartido y organizado cursos, coordinado áreas académicas y proyectos de investigación; ha participado en programas de enseñanza, dado asesoría a colegas profesores, así como a alumnos para sus exámenes profesionales; ha sido sinodal en muchos de éstos, además de que ha escrito artículos publicados en el Boletín de la Escuela Nacional de Música.

Gustavo Martín Márquez es licenciado instrumentista-violoncello, carrera que estudió de 1990 a 1995 en la Escuela Nacional de Música de la UNAM, de la que fue un alumno notable, ya que obtuvo mención honorífica en su examen profesional. De 1995 a 1997, cursó el Master of Music (Perfomance/cello) en la Carnegie Mellon University –bajo la dirección de Anne Martindale-Williams y David Premo–, gracias a una beca que le otorgó la Dirección General de Asuntos del Personal Académico de la Universidad. Ha tomado, además, dos diplomados sobre su especialidad: el violoncello y la música de cámara, ambos impartidos por el prestigiado Cuarteto Latinoamericano.

Actualmente, este joven de 35 años se dedica a la docencia en la ENM, actividad que comenzó hace 11 años a petición expresa de dos de los más reconocidos profesores de la escuela: Ignacio Mariscal y Néstor Castañeda. Hoy, Martín Márquez es profesor de carrera de tiempo completo titular A definitivo, en el área de violoncello y música de cámara.

Sus alumnos lo describen como un profesor siempre en estrecho contacto con ellos, participando en sus actividades e interesado en su desarrollo profesional.

Ha sido asesor en los exámenes profesionales de 10 estudiantes y sinodal en 19 ocasiones. Además, ha participado en la preparación de alumnos para cursos extraordinarios y montaje de repertorio, y ha sido intérprete en obras de alumnos del área de composición. Un ejemplo de ello es su colaboración, junto con otros profesores de la ENM, en la grabación del CD Narraciones musicales, con la obra Ahí sigue. Su discografía incluye seis discos compactos más dedicados a la música mexicana.

Sus colegas, en tanto, lo reconocen como un guía y un académico comprometido con la enseñanza, con la ENM y con la UNAM. Prueba de ello es que fue el maestro más joven en obtener la Cátedra Especial Juan D. Tercero Farías, que logró cuando su proyecto anual de actividades fue seleccionado como uno de los más importantes del año escolar.

La importancia de su labor docente es manifiesta: coordinó el proyecto de investigación titulado: “Creación de un material didáctico para desarrollar las habilidades de afinación en alumnos del Ciclo de Iniciación Musical (CIM) y el nivel propedéutico de la ENM de la UNAM”.

Innovador de la forma de enseñar, este joven artista participó en el proyecto del Programa de Apoyo a Proyectos Institucionales para el Mejoramiento de la Enseñanza, titulado: “La sonata en los siglos XVII y XVIII: creación de una colección multimedia en CD-ROM” y también ha asesorado y organizado numerosos programas interdisciplinarios con alumnos y profesores, entre los que destacan “Ensamble de cámara Kontempo”, del que fue coordinador y asesor musical; así como de las presentaciones del oratorio Esther de Andel y de la ópera Orfeo, de Gluck. Coordinó además el Ensamble barroco de la ENM, con programas conformados con selecciones de cantatas de J.S. Bach; y Ensamble Quimera, formado por alumnos destacados del CIM.

Líder académico, este joven profesor ha dado asesorías a otros catedráticos de la ENM. Algunas de ellas son el Seminario de método y técnicas de estudio y el Seminario de escritura y composición para instrumentos de cuerda frotada.

En la labor académica de Gustavo Martín Márquez no falta la participación institucional. Es, desde octubre de 2000, consejero técnico titular por parte del área 4-Instrumentista 1 (academias de cuerda frotada, guitarra, arpa y música antigua). Asimismo, ha formado parte de la Comisión de Revisión de Proyectos para Exámenes Profesionales y fue representante, de 1998 a 2000, de la Academia de Cuerda Frotada ante la Comisión Revisora del Plan y Programas de Estudio de la Licenciatura en Instrumentos –Cuerda Frotada.

Joven y brillante, Martín Márquez es uno de esos profesores imprescindibles en una escuela. Reúne tres cualidades fundamentales: preparación, trayectoria y compromiso con la excelencia académica.

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