Dr. Jorge Morales Montor

Investigación en ciencias naturales

En el año de 2001, este joven y brillante científico se incorporó a trabajar al Instituto de Investigaciones Biomédicas como investigador asociado C y en sólo cinco años fue promovido a investigador titular B de tiempo completo y reconocido, además, como jefe de grupo por sus logros en el tema: La red de comunicaciones neuroinmunoendocrina: sus mecanismos, alcances y aplicaciones.

Las contribuciones del grupo del doctor Morales Montor en el campo de las interacciones neuroinmunoendocrinas hospedero-parásito, incluyen la demostración in vivo e in vitro de que el tipo de respuesta inmunológica es modulada por el microambiente hormonal del hospedero. Los experimentos realizados dentro de esta línea de investigación han demostrado que la secreción diferencial de citocinas se regula por el microambiente hormonal y esta regulación se debe a la unión de los esteroides sexuales con receptores específicos en las células inmunitarias del hospedero, lo que constituye otra de las contribuciones acerca de la respuesta inmunológica adaptativa. La estrategia experimental utilizada para estudiar el funcionamiento de la red de comunicación neuroinmunoendócrina en la enfermedad, como la cisticercosis, y el esfuerzo del grupo encaminado a atender con profundidad el análisis de los factores biológicos y sus determinaciones, han resultado en hallazgos sobresalientes, en demostraciones científicas, concretamente, aquél que prueba que los parásitos responden directamente a las hormonas sexuales del hospedero y que esta interacción, parásito-hormona, afecta la reproducción, la sobrevivencia e infectividad del mismo; lo que, sin lugar a dudas, ubica al grupo que encabeza Jorge Morales Montor como pionero en el mundo de la ciencia.

También es muy importante destacar que este equipo de trabajo ha hecho patente, a través del estudio de otra enfermedad, la esquistosomiasis, el hallazgo que da inicio a certificar que los esteroides adrenales y, en particular la dihidroepiandrosterona (DHEA), afectan directamente la sobrevivencia de todos los estadios de vida del esquistosoma, planteando el uso de este esteroide como un nuevo adyuvante para la vacunación contra el parásito, dentro del modelo experimental del mandril y el ratón.

En conclusión, una de las aportaciones más interesantes de esta área de investigación, es el planteamiento de la idea de que los parásitos son capaces de utilizar el medio hormonal del hospedero para su propio beneficio y, así, establecerse en un hospedero inmunocompetente, lo que puede redundar en la idea de utilizar viejos fármacos y darles nuevos usos en parasitología.

Una muestra patente de su iniciativa para desarrollar una línea propia de investigación es el volumen de sus publicaciones que representan un promedio de 5.6 publicaciones por año; casi en todas ellas es primer autor o autor correspondiente, este hecho lo coloca, muy tempranamente, entre uno de los investigadores más productivos del Instituto de Investigaciones Biomédicas.

La docencia y la formación de recursos humanos son también parte de su quehacer académico que se traduce en un interés plausible por encaminar a jóvenes a definir su vocación por la ciencia y a formar profesionales de alto nivel. Morales Montor ha graduado a nueve tesistas de licenciatura y uno de maestría y ha formado a tres candidatos a doctor próximos a obtener el grado. Asimismo, ha dirigido a 11 estudiantes de servicio social y a 13 en rotación (mexicanos y extranjeros) que incluyen alumnos del nivel de bachillerato.

Es, en esencia, un universitario de cepa, cursó sus estudios de educación media superior en el Colegio de Ciencias y Humanidades, la carrera de biólogo en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, la maestría y el doctorado en investigación biomédica básica bajo la tutoría del doctor Carlos Larralde, Investigador Emérito del Instituto de Investigaciones Biomédicas donde, como se ha visto, se desarrolla su brillante trayectoria profesional.

El doctor Raymond T. Damian, uno de los más prestigiados inmunoparasitólogos del mundo, con quien trabajó en una estancia posdoctoral de tres años, comentaba que el trabajo realizado por Jorge Morales Montor significó la colaboración más importante dentro de su carrera de más de 35 de años de investigación en el área.