Mtra. Amaya Larrucea Garritz

Arquitectura y diseño

La docencia, la investigación y la difusión de la cultura son los pilares de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de una de sus académicas más distinguidas: Amaya Larrucea Garritz. Incorporada a la planta docente en 1993, un año después de haber aprobado su examen de licenciatura con mención honorífica, esta joven maestra ha trascendido el espacio en el que se ha desarrollado profesionalmente –las aulas de la Facultad de Arquitectura– para contribuir con sus investigaciones y la difusión de las mismas a mejorar la calidad de vida de los mexicanos.

Amaya Larrucea ha sido una precursora y una innovadora. Desde el momento mismo en que eligió la arquitectura de paisaje como profesión –cursada entre 1987 y 1991–, quedó de manifiesto su interés por la exploración de nuevas áreas del conocimiento dentro de la arquitectura.

Al ser una de las primeras egresadas de esa licenciatura, se percató de la ausencia de textos específicos sobre arquitectura de paisaje y de académicos egresados de esa profesión, así como la escasez de investigaciones sobre ese tema la motivaron a estudiar la maestría en la misma área, a incorporarse a la planta docente y a escribir sobre el mismo.

Como catedrática, las aportaciones de la joven arquitecta han sido notables. Destaca su tarea, de 1996 a 1998, como coordinadora de la Unidad Académica de Arquitectura de Paisaje, cargo desde el cual presidió los trabajos de revisión del plan de estudios, de los que se derivó el plan de estudios 2000 e incorpora asignaturas como historia de la arquitectura de paisaje en México y conservación del espacio abierto patrimonial.

También sobresale su labor en el proyecto Historia de la Arquitectura y Urbanismo Mexicanos (HAYUM), que fuera encabezado por uno de los profesores investigadores eméritos más reconocidos que ha tenido la Facultad de Arquitectura: el doctor Carlos Chanfón Olmos. Con el deceso de quien fuera su tutor y asesor de tesis, Larrucea Garritz queda en 2001 al frente del HAYUM, y al mismo tiempo se encarga de la coordinación del proyecto conjunto entre la Facultad de Arquitectura y el Fondo de Cultura Económica para la edición de la obra denominada El surgimiento de una identidad (vol. II, tomo II) y La construcción de una nueva nación (vol. III, tomo I).

En su tarea docente, la catedrática ha contribuido a la sólida formación de licenciados, maestros y doctores en arquitectura, a quienes les ha dirigido sus tesis y ha incorporado a los proyectos de investigación que actualmente lleva a cabo. También ha coordinado actividades de extensión académica. Además, ha fomentado en las nuevas generaciones el estudio de temas inéditos de la arquitectura de paisaje, importantes no sólo en esta profesión sino para otras como la arquitectura y el urbanismo e incluso para áreas como la historiografía.

Un ejemplo de ello, es el estudio de la restauración de monumentos, tema de su tesis de maestría y con el cual abrió una novedosa línea de investigación esencial para la conservación del patrimonio nacional y para el conocimiento de la arquitectura misma.

Aun cuando entre los arquitectos siempre ha prevalecido la preocupación por la restauración, Amaya Larrucea optó por enfocar su tesis de posgrado al tema de la arquitectura a cielo abierto, en su caso concretamente al del convento de San Juan Bautista, en Tlayacapan, estado de Morelos, considerado patrimonio de la humanidad.

El estudio del espacio abierto y su restauración, le ha permitido no sólo explorar nuevos temas en arquitectura, sino divulgar sus conocimientos en publicaciones tan importantes como Jardines históricos, expresión de arte y naturaleza o en Espacios abiertos de la Ciudad de México, por mencionar sólo algunas.

Esta experiencia en la academia, la investigación y la difusión del conocimiento, ha sido reconocida fuera de las aulas de la Facultad de Arquitectura y de la UNAM. La maestra, de 36 años, ha sido invitada a impartir cursos sobre los temas de su especialidad en la Facultad del Hábitat de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey y en el Instituto de Ecología de Xalapa.

Como un reconocimiento a su destacada trayectoria, fue invitada a colaborar en el 2000 en el equipo de trabajo que elaboró la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Urbanístico Arquitectónico del Distrito Federal, una normatividad básica para preservar la memoria histórica y la identidad de la capital del país.

Actualmente, Amaya Larrucea Garritz es investigadora en la Facultad de Arquitectura, cursa su doctorado y elabora su tesis de grado con el tema Marc-Antonie Laugier.

 

 

Destacados