Dra. Ana Cecilia Noguez Garrido

Investigación en ciencias exactas

Mujer de nuestro tiempo, mujer poco tradicional que rompe paradigmas, universitaria de excelencia y científica de primer nivel, Cecilia Noguez, con su trayectoria de vida y con su elección profesional, deja atrás esquemas y confirma que ellas pueden desempeñarse exitosamente en áreas que hasta hace unos años eran consideradas espacios de hombres.

Para Cecilia, las puertas de la investigación científica se abrieron cuando demostró –con una formación académica impecable y una dedicación absoluta a su trabajo– que podía hacer ciencia y de la mejor. Hoy, el reconocimiento a la doctora en física trasciende a la Universidad Nacional Autónoma de México: sus estudios han sido citados 305 veces.

Alumna ejemplar, Ana Cecilia Noguez Garrido estudió en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Ahí cursó, con muy altas calificaciones, la licenciatura en física, la maestría y el doctorado en ciencias; por sus estudios de este último grado obtuvo la medalla Gabino Barreda y en 1996 el Premio Weizmann de la Academia Mexicana de Ciencias –de la que ahora es integrante–. La principal contribución de su tesis de doctorado fue reconocer in situ y en tiempo real, los cambios que sufre en su estructura atómica la superficie de Si(111) al absorberse hidrógeno en ella. Esto dio lugar a publicaciones en revistas como la Physical Review Letters y Surface Science, entre otras.

Durante sus estudios doctorales, realizó una estancia de un año en la Universidad de Roma II, con el doctor Del Sole. Fue en ese periodo cuando definió lo que sería una de sus líneas de investigación: los cálculos de propiedades ópticas de superficies semiconductoras a partir de su estructura electrónica.

Hoy, la joven doctora –tiene 39 años– es una universitaria completa: hace investigación, es una activa profesora siempre preocupada por impulsar, a través de diferentes actividades, el nivel académico no sólo de sus alumnos, sino de la Facultad de Ciencias, y realiza una importante labor de difusión de la ciencia, mediante su participación en congresos –ha presentado 66 trabajos en eventos internacionales y 22 nacionales, y ha dictado 28 conferencias científicas en México y en el extranjero– y su gran producción editorial. Sobre esta última, sus investigaciones han dado lugar a 53 textos, de los cuales 35 han aparecido en las revistas más prestigiadas de su medio, como Physical Review Letters, Physical Review A y B, Journal of Chemical Physics, Journal of Physical Chemistry, Surface Science y, Europhysics Letters, entre otras. Además, es autora de 15 memorias in extenso con arbitraje, dos capítulos en libros y un artículo de divulgación. De estas publicaciones, 22 de ellas han sido en coautoría con estudiantes y posdoctorantes, a quienes ha dirigido sus trabajos de investigación.

Es investigadora titular C de tiempo completo definitiva del Instituto de Física; tiene el nivel II del Sistema Nacional de Investigadores y es nivel D del Programa de Primas al Desempeño del Personal Académico de Tiempo Completo.

La investigación que realiza es en áreas de frontera como la nanociencia y la física de superficies, y sus temas actuales son la física de sistemas a escala nanométrica: como las propiedades ópticas de nanopartículas y nanotubos quirales; estructura atómica y electrónica, y propiedades ópticas de sistemas de baja dimensionalidad: superficies e interfaces, proceso de adsorción atómica, relajación y reconstrucción; física computacional: dinámica molecular clásica y cuántica; y fuerzas dispersivas en materiales reales: fuerzas de Casimir y de Van der Waals.

En docencia, su liderazgo académico es incuestionable, ha participado activamente en el desarrollo de la infraestructura docente. Prueba de ello es su iniciativa –en colaboración con el doctor Ignacio L. Garzón– para crear un curso interactivo de física computacional, el cual surgió de la necesidad de proporcionar a los alumnos herramientas modernas para ser usadas en la investigación de frontera. Hasta hace poco, dicho curso se impartió dentro de las materias optativas, pero dada su importancia, ahora es una materia obligatoria en la licenciatura en física.

Como complemento de esta asignatura, Cecilia Noguez creó un Laboratorio de Computación en el Instituto de Física, el cual cuenta con 16 computadoras con las que se enseña a los estudiantes a realizar desde operaciones básicas hasta programar en paralelo.

Trabajar permanentemente con investigadores más jóvenes que ella, llevó a esta científica a crear en 2002 un grupo de investigación integrado por especialistas de otras instituciones educativas. Otra de sus iniciativas fue impulsar la Red de Grupos de Investigación en Nanociencia (REGINA), integrada por diversos grupos que trabajan nanociencia y nanotecnología. En 2003, se formalizó el REGINA-IFUNAM, y meses después se extendió con la creación de REGINA-UNAM, que actualmente cuenta con más de 60 científicos, 90 estudiantes y varios proyectos multidisciplinarios. Su objetivo es unir esfuerzos experimentales y teóricos de una manera organizada, compartiendo recursos, estructurando cursos, seminarios, congresos y otras actividades académicas, con el fin de mantener a la UNAM en el plano internacional.

Árbitro regular de las revistas nacionales e internacionales más prestigiadas en su medio, miembro de comités científicos internacionales, catedrática en licenciatura, maestría y doctorado, asesora de tesis y jurado de exámenes profesionales, Ana Cecilia Noguez Garrido es no sólo una universitaria distinguida, sino un ejemplo de la mujer mexicana del siglo XXI.