Lic. Enrique Azúa Alatorre

Docencia en educación media superior (humanidades, ciencias sociales y económico-administrativas)

Enrique Azúa ingresó a la Universidad a cursar la educación media superior y, acatando los mandatos de su vocación, optó por la Facultad de Estudios Superiores Acatlán para estudiar la carrera de lengua y literatura hispánicas. En 1996 se tituló de licenciado con la tesis: El teatro de Vargas Llosa: suma de una teoría literaria, que le valió la mención honorífica.

Siendo aún pasante de la carrera, comenzó su relación laboral con la Universidad Nacional Autónoma de México como profesor de los talleres de redacción y de lectura en el plantel Naucalpan del Colegio de Ciencias y Humanidades. Tres años después, alcanzó su primer nombramiento definitivo para impartir las asignaturas de taller de lectura I a IV. En 2001, año decisivo en su trayectoria como docente obtuvo, primero, su promoción como profesor de asignatura “B” definitivo y, al finalizar el año, consiguió a través de concurso de oposición abierto una plaza de profesor de carrera asociado “B” de tiempo completo interino y en 2005 alcanzó la definitividad. Actualmente, se desempeña como profesor de carrera asociado “C” de tiempo completo definitivo en el plantel Naucalpan en el área de Talleres de Lenguaje y Comunicación.

De manera paralela a su labor docente, cursó la maestría en literatura iberoamericana en la Facultad de Filosofía y Letras. Asimismo, realizó tres diplomados, uno acerca del texto en sus contextos, otro sobre formación didáctico-pedagógica y el tercero en lengua y literatura.

Del 25 de octubre de 1999 al 30 de junio de 2000, formó parte de la sexta generación del Programa de Apoyo a la Actualización y Superación del Personal Docente del Bachillerato de la UNAM. Asistió a diversos cursos y dos diplomados y llevó a cabo dos estancias en España, una en la Universidad Autónoma de Madrid y la otra en la Universidad de Extremadura. Gracias a este programa institucional, amplió sus perspectivas académicas pues le ofreció la adquisición de conocimientos.

Completan su formación cursos con temas de su especialidad como la métrica y versificación españolas, la lectura de textos poéticos, la narrativa o el análisis literario del cuento mexicano.

Enrique Azúa, en su afán de actualizarse y superarse a partir del modelo educativo del colegio y del concepto de cultura básica que plantea el Taller de Lectura, Redacción e Iniciación a la Investigación Documental, ha sido un asistente comprometido a sus cursos y seminarios.

Convencido de la necesidad de establecer una comunicación genuina con los demás profesores, ha discutido y retomado las propuestas didáctico-pedagógicas surgidas desde el interior de los grupos que se forman en el TLRIID, y ha coordinado tres seminarios diurnos del Área de Talleres de Naucalpan: preparación y análisis grupal de la aplicación docente del programa institucional para la asignatura; adecuación de estrategias de escritura para integrarlas en un paquete didáctico, y producción de materiales didácticos que atiendan los aprendizajes de los alumnos.

Como profesor comprometido, ha impartido cursos especiales y asesorías a los alumnos, además ha elaborado, aplicado y evaluado numerosos exámenes extraordinarios. En este sentido, en los resultados del Cuestionario de Actividad Docente (CAD), instrumento que recoge la opinión de los alumnos acerca del desempeño académico de sus profesores, siempre ha recibido las calificaciones de sobresaliente o de satisfactorio alto, las cuales dan testimonio de su dedicación y su empeño en el trabajo que realiza en el salón de clases y que lo retroalimentan en su práctica docente.

Diseñó, también, un taller para la formación de lectores y escritores, dirigido exclusivamente a profesores con el objeto de fomentar la reflexión y diseñar estrategias para estimular y acercar a los alumnos a la lectura y a la escritura.

La producción editorial y la difusión de los conocimientos a través de conferencias o de la organización de actividades académicas dentro de su plantel, tales como semanas literarias, constituye una de las preocupaciones fundamentales del profesor Enrique Azúa, que parte del principio de que la praxis es la única vía de validación de los conocimientos adquiridos. El profesor debe de educar con el ejemplo; si enseña a escribir, él mismo debe saber cómo hacerlo y si comenta textos, debe, comprenderlos de manera cabal.

Cuenta con la publicación de los capítulos de libros: “El teatro de Vargas Llosa: suma de una teoría literaria” en Mario Vargas Llosa, escritor, ensayista, ciudadano y político, publicado en Lima, Perú; “El espejismo y un hermoso paisaje inmóvil. Conceptos y técnicas de la narrativa de Mario Vargas Llosa” en Discurso y persuasión, publicado en México por la UNAM y la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Acatlán; del artículo: “Modernidad de La región más transparente” y el ensayo: “Francisco Zarco” y la “Ciudad de México” publicados en la revista Ritmo. Imaginación y crítica. Además, ha elaborado estrategias, paquetes didácticos y ha compilado lecturas para la enseñanza y el aprendizaje, con el firme propósito de que sus alumnos logren los objetivos del curso.