Humberto Cárdenas Trigo

Facultad de Ciencias

1. Introducción

El desarrollo de la matemática en México ha sido un suceso sorprendente. En la década de 1930 empezó a gestarse. Un grupo de visionarios superó carencias, reticencias y escepticismo, con base en el talento y gusto por las matemáticas. De ese entonces, data la creación de la carrera de matemático y la instauración,en1938, de la Facultad de Ciencias. En los siguientes 60 años, el país pasó de tener una matemática rudimentaria a contar con una impresionante disciplina moderna y profesionalizada. Ese tránsito fue posible porque hubo grandes figuras que supieron continuar la labor de los pioneros, convirtiéndose ellos mismos en impulsores y artífices del cambio.

Luz Aurora Pimentel Anduiza

Facultad de Filosofía y Letras

La doctora Luz Aurora Pimentel Anduiza, presencia académica imprescindible por su destacada labor en los campos de la teoría literaria y la litera- tura comparada, es profesora de tiempo completo titular C definitiva, en la Facultad de Filosofía y Letras. Tiene una licenciatura en letras inglesas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); un diploma de posgrado por la Universidad de Nottingham, Inglaterra; una maestría en literatura anglo-irlandesa por la Universidad de Leeds, Inglaterra, don- de le fue otorgada una mención honorífica; otra maestría y un doctorado en literatura comparada por la Universidad de Harvard, Estados Unidos, donde obtuvo cuatro premios de literatura comparada.

Manuel Peimbert Sierra

Instituto de Astronomía

Siendo estudiante del primer año de la licenciatura en física en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se acercó al maestro Guillermo Haro, quien le propuso un proyecto de investigación. Este era un proyecto árido, pues representaba hacer una revisión al microscopio de un millar de placas fotográficas, para determinar si se encontraban objetos que correspondieran a lo que se llaman nebulosas planetarias. La revisión de cada una de ellas requería de tres a cuatro horas de trabajo. Manuel Peimbert entusiasmó a dos compañeros (Gerardo Bátiz y Rafael Costero) con quienes invirtió muchas horas de trabajo para hacer la tediosa búsqueda y fue tal su interés que llegó hasta la publicación de dos listas de objetos que no habían sido identificados previamente. Estas listas incluyen 24 nebulosas planetarias que se conocen como Peimbert-Bátiz y Peimbert-Costero. Esta experiencia le despertó una gran avidez por la investigación, misma que no ha disminuido 46 años después.