Alejandro Alagón Cano

Instituto de Biotecnología

El doctor Alagón ha desarrollado durante 44 años en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) una obra de valor excepcional. Es un investigador-profesor que ha equilibrado su quehacer tanto generando conocimiento en sus áreas de investigación, como desarrollando tecnología y productos que solucionan problemas de salud en México y en otras partes del mundo, que ha formado o participado en la formación de estudiantes que están activos como investigadores, profesores o tecnólogos, y que ha hecho una labor de divulgación muy intensa. Hoy por hoy, es el referente internacional más influyente y respetado en el área de los antivenenos modernos.

Es Médico Cirujano, maestro y doctor en Investigación Biomédica Básica por la UNAM. Realizó una estancia posdoctoral de tres años en la Universidad Rockefeller de Nueva York; en 1993 hizo un año sabático en el Instituto de Parasitología y Biomedicina López-Neyra del Consejo Superior de Ciencia e Investigación (CSIC) en Granada. Actualmente es investigador titular “C” de tiempo completo del Departamento de Medicina Molecular y Bioprocesos del Instituto de Biotecnología (IBT). Tiene el nivel III en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y el nivel “D” del Programa de Primas al Desempeño del Personal Académico de Tiempo Completo (PRIDE) de la UNAM.

El doctor Alagón empezó, en 1974, como ayudante de profesor en el Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina donde también, de 1981 a 1985, fue profesor de asignatura “A”. Simultáneamente a sus estudios y funciones como “instructor” de Bioquímica, siguiendo su vocación y con el apoyo entusiasta del entonces Jefe de Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina, el doctor Enrique Piña, se convirtió en el primer estudiante del doctor Lourival Possani, recién llegado a nuestro país. La mancuerna Possani-Alagón sentó las bases para la purificación y caracterización individual de múltiples toxinas tanto de alacranes como de serpientes mayormente de México y Brasil al tiempo que introducían, en la UNAM, los métodos modernos para la caracterización bioquímica detallada de proteínas. Alagón purificó, obtuvo la composición de aminoácidos y, con ayuda del doctor Paul Fletcher de la Universidad de Yale, la secuencia de la primera proteína tóxica de un veneno de alacrán en Latinoamérica, la toxina “gamma”, ahora Ts1, a partir del veneno del alacrán brasileño Tityus serrulatus. En 1978, inició su carrera formal de investigación como ayudante de investigador del doctor Possani en el Departamento de Biología Experimental del Instituto de Biología. En febrero de 1979, fue contratado como investigador asociado (Research Associate) en la Rockefeller University de Nueva York, donde definió, en el grupo de Te Piao King, a los principales alergenos de venenos de avispas, cuya clasificación aún continúa vigente. En 1982 fue contratado como investigador asociado “C” en el Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO) donde exploró varios temas de investigación que ayudaron a definirle sus intereses de investigación. A finales de 1984, fue invitado, por el doctor Francisco Bolívar, para integrarse al recién creado Centro de Investigaciones sobre Ingeniería Genética y Biotecnología (CEINGEBI), hoy IBT, para apoyar, con sus conocimientos y experiencia en proteínas la misión del Centro. Asimismo, tuvo un papel destacado en la elaboración del plan de estudios y como profesor de la licenciatura en Ciencias Genómicas que inició en agosto del 2003 en el Campus Morelos de la UNAM.

Cabe destacar que fue el primero en caracterizar dos de las enzimas más abundantes del veneno del Monstruo de Cuentas (Heloderma horridum) que, junto con el Monstruo de Gila, son los únicos saurios verdaderamente ponzoñosos del mundo y son fósiles vivientes. En 1978, desarrolló un antiveneno anti-Heloderma, usando borregos, que se aplicó en dos personas mordidas (un veterinario del Zoológico de Chapultepec y un campesino de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas) con excelentes resultados. Los envenenamientos por Heloderma son rarísimos; sin embargo, esa experiencia temprana fue muy importante para los antivenenos que ha desarrollado. De 1983 a 1989, el doctor Alagón contribuyó de manera sobresaliente en el descubrimiento y desarrollo del Desmoteplase. El Desmoteplase es un agente fibrinolítico –un activador de plasminógeno– originalmente extraído de la saliva del vampiro, útil en el tratamiento de diversos padecimientos tromboembólicos. En diciembre de 2004, la UNAM firmó un arreglo económico con la compañía alemana Schering AG como compensación a la contribución científica de la UNAM y recibió la mayor suma pagada a la UNAM por la transferencia de un desarrollo tecnológico específico.

El interés del doctor Alagón en enfermedades tropicales lo llevó a investigar durante más de una década, 1992 a 2005, simultáneamente con su investigación en venenos, antivenenos y saliva del vampiro, la genética y biología molecular, mayormente de la ruta secretoria, de la amiba histolítica. Cuando incursionó, con la colaboración inicial del doctor Paul Lizardi, con Entamoeba histolytica, lo hizo pensando que era un organismo eucariote primitivo y resultó que más bien es un protozoario sofisticado minimalista. El grupo del doctor Alagón identificó, clonó y caracterizó una serie genes que codifican para proteínas secretorias marcadoras de compartimentos celulares de retículo endoplásmico (Srp54, PDI, Sec61alfa, STT3), aparato de Golgi (ERD2) y vesículas tardías (Rab8, RabGAP, RabGDI). Todos estos marcadores apoyaron el concepto de que la amiba histolítica es un organismo eucariota que se ha adaptado a su hospedero, tanto que ha simplificado sus estructuras celulares y que dicha simplificación no es una característica de primitivismo. Varios investigadores, formados en su laboratorio, continúan o derivaron su trabajo actual de la actividad de esos años.

La mayor contribución científica y biotecnológica del doctor Alejandro Alagón ha sido el mejoramiento y desarrollo de nuevos antivenenos. La colaboración que inició, desde 1995, con el Instituto Bioclon, S.A. de C.V. del grupo Silanes y, desde 2012, con Veteria S.A. de C.V. e Inosan S.A. de C.V., ha llevado a los antivenenos a un nivel de pureza y refinamiento (antivenenos de tercera generación, Faboterápicos o inmunoterapéuticos de alta especificidad) en el que las reacciones adversas que antes se presentaban son prácticamente inexistentes. El uso oportuno de los Faboterápicos ha permitido reducir, en nuestro país, a una décima parte la tasa de mortalidad por picadura de alacrán de hace dos décadas. La tecnología optimizada de los Faboterápicos se aplica a todos los antivenenos desarrollados u optimizados por Alagón, tanto para México, los EE.UU., África y otras regiones geográficas, e incluyen a Alacramyn, a Antivipmyn, a Aracmyn (antiaraña Viuda Negra o Capulina) y a Coralmyn (antiserpiente de Coral o Coralillo), que iniciaron su comercialización en el 2000 y en 1999, respectivamente. A principios del 2009 la Secretaría de Salud aprobó al Faboterápico para las arañas violinistas, el Loxmyn, que es el único antiveneno en el mundo que se produce a partir de plasmas de caballos inmunizados con toxinas recombinantes. El 3 de agosto de 2011, la FDA (Food and Drug Administration) aprobó al Anascorp para uso en los EE.UU., lo que constituye un hecho histórico pues es el primer medicamento latinoamericano que logra la aprobación de la agencia. Otro antiveneno (Anavip) para víboras de cascabel norteamericanas fue aprobado por la FDA el 6 de mayo de 2015. Alejandro Alagón participó en el largo proceso de aprobación del Anascorp y Anavip, 12 años para el primero y 9 años para el segundo, no sólo como el diseñador de los productos sino también, en el planteamiento, seguimiento, análisis y reporte de los estudios clínicos en pacientes, junto con la destacadísima participación de la doctora Leslie Boyer de la Universidad de Arizona, y desarrollando y validando los métodos analíticos para el control de proceso para producir los antivenenos y el producto final –los antivenenos en sí-. Cabe resaltar que los métodos para medir venenos y antivenenos en los sueros de pacientes incluidos en los estudios clínicos, desarrollados y validados –siguiendo la regulación correspondiente- por Alagón, como toda la documentación CMC (Chemistry Manufacturing and Controls) para la FDA, en el caso de Anascorp, fue escrita por él junto con el Ingeniero Raúl Soria Osorio.

Los antivenenos INA2013 y el AAA2013 están siendo evaluados en ensayos clínicos, en los EEUU, para las mordeduras de serpientes de coral y araña violinista, respectivamente. El antiveneno para los alacranes del norte de África y el Medio Oriente se utiliza actualmente en Algeria, Chad e Irak. El antiveneno para las serpientes del norte de África y el Medio Oriente, se utiliza en Marruecos, Algeria, Irak y varios países de la península Arábica. En tanto que el antiveneno para las serpientes de África subsahariana (víboras, cobras y mambas) en Benín, Burkina Faso, Camerún, Ghana, Guinea, Camerún, Kenia, Senegal y Togo. Otro antiveneno, para las víboras de Europa -occidental y oriental- como del oeste de Asia, está por ser evaluado en estudios clínicos. La intensa actividad del doctor Alagón en este campo ha hecho que hoy en día México sea el líder mundial en la producción de antivenenos. Todos los días más de mil pacientes son tratados con algún antiveneno desarrollado o mejorado por él.

Hay que mencionar que la FDA tiene reportados 33 estudios clínicos en que participan investigadores de la UNAM; en seis de los cuales él es colaborador, corresponsable o responsable. Asimismo, la FDA reporta 19 estudios clínicos con antivenenos, 11 de ellos emplean productos desarrollados por el doctor Alejandro Alagón.

En los últimos tres lustros, su actividad científica se ha enfocado en el conocimiento de la eficacia y seguridad de antivenenos en estudios clínicos, la farmacocinética de antivenenos tanto en humanos como en animales, la participación del sistema linfático en la absorción y distribución de venenos en el organismo desde su sitio de inoculación hasta su llegada a la circulación sanguínea –lo que ha permitido entender el fenómeno de recurrencia de envenenamiento–, la definición de los componentes de venenos más importantes en la fisiopatología de los envenenamientos y las variaciones de los venenos –y sus efectos– dependientes de la diversidad geográfica de especímenes de serpientes de la misma especie, así como los cambios ontogénicos en los venenos. Este conocimiento impacta fuertemente en el mejoramiento de los antivenenos, en la manera como deben aplicarse y en su dosificación.

En 1997, el doctor Alagón comenzó una colaboración con los Laboratorios Silanes, S.A. de C.V. en el área de diagnósticos rápidos y de tamizaje. Con anticuerpos monoclonales producidos por su grupo se desarrolló y validó una tira para el tamizaje de hipotiroidismo congénito neonatal (TSHn Instantest). La prueba emplea una gota de sangre y en quince minutos puede distinguir a aquellos recién nacidos sospechosos de hipotiroidismo. Se emplearon 400,000 tiras, en 2001-2002, en el programa Arranque Parejo. Si bien, esta tecnología fue reemplazada rápidamente por el uso de espectrometría de masas aplicada al tamizaje neonatal, ha catalizado el desarrollo de otras pruebas diagnósticas rápidas para la detección de venenos de varias especies de serpientes que permitirán la dosificación racional de antivenenos en los pacientes mordidos.

El doctor Alagón cuenta con 17 patentes internacionales y nacionales otorgadas y tiene otras 15 patentes en trámite. Tiene 136 publicaciones científicas con más de 2,500 citas y 25 publicaciones de divulgación. Ha dirigido 22 tesis de licenciatura, 27 de maestría y ocho de doctorado. Otros miembros asociados a su grupo han dirigido 25 tesis de licenciatura y cinco de maestría. Actualmente cuenta con ocho estudiantes realizando tesis de licenciatura, maestría y doctorado. Entre sus exalumnos hay investigadores independientes que trabajan en diversas e importantes instituciones a nivel nacional e internacional.

Por sus contribuciones a la Toxinología básica y aplicada fue elegido primero, Secretario y después Presidente de la Sección Panamericana de la Sociedad Internacional de Toxinología. Desde 1999, ha sido Presidente del Comité Organizador, de la 3ª a la 9ª Reunión Internacional de Expertos en Envenenamientos por Animales Ponzoñosos, que se han convertido en el foro mundial de mayor prestigio para presentar y discutir los avances en la investigación clínica del área y para conjuntar los hallazgos científicos con la práctica médica. Ha sido invitado más de 90 veces a impartir conferencias en congresos y eventos nacionales e internacionales.

Fue Coordinador de Sede del IIBO del Proyecto Académico de Licenciatura, Maestría y Doctorado en Investigación Biomédica Básica, Coordinador de Sede del Instituto de Biotecnología y Coordinador General del Proyecto de Especialización, Maestría y Doctorado en Biotecnología de la UNAM, y Coordinador del Programa de Maestría y Doctorado en Ciencias Bioquímicas del IBT. Además, fue el primer representante ante el Consejo Técnico de la Investigación Científica del personal académico y, por dos años, Secretario Académico del entonces CEINGEBI y, también por dos años, Jefe del Departamento de Medicina Molecular y Bioprocesos del IBT. Es, y ha sido, miembro de la Comisión Evaluadora del PRIDE del Instituto de Neurobiología (INB) y de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, y de la Comisión Dictaminadora del INB, del Instituto de Ciencias Físicas y del Instituto de Energías Renovables. Fue miembro de la Subcomisión Tecnológica del SNI y del Consejo Consultivo de Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos. Ha sido jurado en varias ocasiones del Premio Universidad Nacional, del Premio Nacional de Ciencias y Artes, del Premio México y del Premio Chihuahua.

Entre 1994 y 1999 el doctor Alagón participó en un programa muy intenso de educación continua para personal médico y paramédico en los temas de picadura de alacrán y mordedura de serpiente. En nuestro país ocurren más de 300,000 accidentes anuales de envenenamiento por dichos animales. Para ilustrar el impacto que tales cursos tuvieron en la atención que reciben los pacientes envenenados, baste mencionar que en el IMSS ocurrieron 73 defunciones por picadura de alacrán en 1993, las que se redujeron a 20 en 1994, a 5 en 1995, a una en 1996 y a casi cero hasta el presente. En los últimos tres años, su trabajo con antivenenos ha sido objeto de reseñas en Scientific American, The Chronicle of Higher Education, International Educator y Wired. El aracnario y serpentario del IBT, del que el doctor Alagón es responsable, atiende un promedio de 2,000 visitantes y estudiantes de todos los niveles por año.

En 2004 fue galardonado con el Premio Universidad Nacional en el área de Innovación tecnológica y diseño industrial y, en 2005, con el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Tecnología y Diseño; además recibió el Premio Luis Elizondo al sentido humano en 2013, dos premios, en 2009 y 2012, por parte de la Asociación Mexicana de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico (ADIAT) y el Premio Tecnos de 2009 otorgado por el Gobierno del Estado de Nuevo León.

Por último, por “sus valiosos aportes al estudio de los venenos de diferentes artrópodos y vertebrados de México”, dos especies de arañas han sido nombradas en su honor: Loxosceles alagoni (una araña violinista que ocurre en el área de Ixtapa-Zihuatanejo) y Bonnetina alagoni (una tarántula pequeña del Estado de Morelos). El 26 de abril de 2017, en el marco del “Día Mundial de la Propiedad Intelectual, la Innovación Mejora la Vida”, el Servicio Postal Mexicano emitió la cuarta estampilla conmemorativa a tan importante fecha, plasmando el legado de antivenenos del doctor Alagón.



Referencia

Publicación: Día del Maestro 2018. Profesores e Investigadores Eméritos nombrados por el Honorable Consejo Universitario. Universidad Nacional Autónoma de México 2018. p.p. 71-79.

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