Estela Susana Lizano Soberón
Instituto de Radioastronomía y Astrofísica
La doctora Estela Susana Lizano Soberón nació en la Ciudad de México en 1957. Se graduó de la licenciatura en Física de la UNAM en 1981. Obtuvo los grados de maestría y de doctorado en Astronomía por la Universidad de California en Berkeley, en 1984 y 1988 respectivamente. En 1988 se incorporó al Instituto de Astronomía de la UNAM. Realizó una estancia posdoctoral en el Observatorio Astrofísico de Arcetri en Florencia, Italia en 19891990. En 1996 se trasladó al recién creado campus de la UNAM en la ciudad de Morelia. Está adscrita al Instituto de Radioastronomía y Astrofísica; es Investigadora Titular “C” desde 1999 y nivel “D” del PRIDE desde 1996. Además, es nivel III del Sistema Nacional de Investigadores desde el año 2000.
La doctora Lizano se ocupa del estudio teórico de la formación de las estrellas en nuestra galaxia y su trabajo es reconocido a nivel internacional. Ha hecho aportaciones fundamentales al entendimiento contemporáneo del fenómeno del nacimiento de las nuevas estrellas, tanto desde el punto de vista teórico como observacional. El actual paradigma para la formación de estrellas de baja masa —como nuestro Sol— se basa en gran medida en las aportaciones de Susana Lizano. También ha contribuido de manera muy importante a la comprensión del proceso de formación de las estrellas masivas, con decenas de veces la masa del Sol.
Ha publicado 70 artículos arbitrados y seis revisiones invitadas en revistas internacionales, 28 memorias in extenso y cuatro capítulos de libro. Su trabajo ha recibido más de 8,000 citas en la literatura internacional. Ha impartido 110 conferencias invitadas y revisiones plenarias en congresos internacionales, así como coloquios en instituciones nacionales y extranjeras.
Es notable, entre sus distinciones, la invitación que recibió para impartir una plenaria en Austin, Texas, en 2012, durante la Reunión Anual de Invierno de la American Astronomical Society, una de las más importantes asociaciones de Astronomía del mundo. Además, ha sido miembro del Comité Científico Organizador de 21 congresos internacionales.
Por su trabajo de investigación, la doctora Lizano recibió el Premio de Investigación Científ ica 1996 en el área de Ciencias Exactas de la ahora Academia Mexicana de Ciencias; la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en el área de Investigación en Ciencias Exactas en 1996; la Beca John Simon Guggenheim Memorial Foundation en 1998; el Premio a la Investigación Científica 2001 de la Sociedad Mexicana de Física; el Premio a la Investigación Científica y Humanística 2006 del Gobierno del Estado de Michoacán; la Medalla Marcos Moshinsky en 2010; y el Premio Nacional de Ciencias y Artes en Ciencias Físico-Matemáticas y Naturales en 2012.
En noviembre de 2018 ingresó, como la primera mujer en el área de Ciencias Exactas, a El Colegio Nacional, institución que agrupa a los científicos, artistas y humanistas mexicanos más destacados, con el propósito de difundir los conocimientos en sus áreas de conocimiento. Además, la doctora Susana Lizano ha sido la primera astrónoma teórica mexicana en recibir un amplio reconocimiento a nivel internacional.
La doctora Lizano participa regularmente en comités de evaluación nacional e internacional. Fue miembro del Comité de Ciencias Exactas del CONACYT (1997-2000; 2004-2006) y miembro de la Subcomisión de Ciencias Exactas del SNI (2002 y 2004). Fue parte del Jurado del Premio México de Ciencia y Tecnología (2009) y electa consejera de la American Astronomical Society (2002-2004). Asimismo fue Chair of the Science Review Panel on Star Formation y miembro del Time Allocation Committee del National Radio Astronomy Observatory (2013-2014); también fue miembro del Submillimeter Array External Advisory Committee del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics (2018). Estas designaciones en comités de Estados Unidos son muestra del reconocimiento internacional que ha recibido la doctora Susana Lizano. Por otra parte, ha sido presidenta de la Sociedad Mexicana de Física (2015-2016), es actualmente vicepresidenta de la Academia Mexicana de Ciencias (2017-2020) y será la presidenta para el periodo próximo 2020-2023, segunda mujer en alcanzar la presidencia de esta academia fundada en 1959.
En lo que al ámbito de la investigación toca, sus contribuciones se centran en el estudio de una amplia gama de fenómenos asociados con la formación de las estrellas en nuestra galaxia. Ha estudiado el efecto del campo magnético y la turbulencia en la formación de núcleos densos en nubes moleculares, los cuales son las cunas de las estrellas de baja masa como el Sol. Demostró que la pérdida del soporte proporcionado por el campo magnético en las nubes permite la condensación de los núcleos densos que posteriormente se colapsarán para formar estrellas.
Asimismo, lideró el descubrimiento de los vientos neutros de las estrellas jóvenes demostrando que éstas tienen vientos muy intensos, hasta diez millones de veces más que el viento solar. Sus trabajos establecieron las condiciones físicas de los vientos de las estrellas jóvenes e impulsaron el estudio de la química de estos vientos. Con sus colaboradores, desarrolló los modelos de los vientos de estrellas jóvenes conocidos como los vientos X por la región de donde son eyectados al espacio. Estos son los modelos para la generación de los intensos vientos protoestelares que se han confrontado con mayor éxito con las observaciones. Tales estudios son elementos fundamentales para entender los procesos que forman estrellas de baja masa.
Respecto al tema de la formación de estrellas masivas, con decenas de veces la masa del Sol, realizó, junto con sus colaboradores, los primeros estudios detallados de la cinemática y del entorno de regiones ionizadas compactas formadas por las estrellas masivas jóvenes, las cuales se denominan regiones HII. Además, propuso varios modelos teóricos de la dinámica y evolución de estas regiones. Con sus estudiantes desarrolló también los primeros modelos del colapso gravitacional de los llamados “núcleos moleculares calientes” que forman estrellas masivas en su interior.
Estos modelos, que reproducen la emisión del polvo y del gas molecular observada en los núcleos moleculares calientes, permitieron establecer que el gas del núcleo colapsa sobre la estrella central con altas tasas de acreción, cien o hasta mil veces mayores que en el caso de estrellas de baja masa. También modelaron la interacción del poderoso viento de la estrella masiva central con el núcleo materno para entender la formación y evolución de regiones ionizadas dentro de los núcleos calientes. Por todo este trabajo, se reconoció también a la doctora Lizano como líder teórica en el campo de la formación de estrellas masivas, como lo muestra la invitación a escribir un artículo sobre este tema en 2002 en la sección “News and Views” de la prestigiada revista Nature.
Ella y su equipo de colaboradores desarrollaron los primeros modelos detallados de la estructura de discos protoplanetarios en torno a estrellas jóvenes, así como sus diagnósticos observacionales. Estos modelos permitieron obtener las propiedades físicas de cientos de discos observados desde la Tierra y el espacio durante las últimas dos décadas. También realizó estudios de la estabilidad de discos protoplanetarios que permiten entender su papel en la formación de sistemas estelares binarios o múltiples. Además, participó en el descubrimiento de la primera estrella masiva desbocada, producto de la disolución por interacciones gravitacionales de un cúmulo de estrellas jóvenes en la Nebulosa de Orión. Este descubrimiento permitió estudiar la evolución de las estrellas masivas que nacen en sistemas estelares múltiples. Por otro lado, explicó cómo el campo magnético de la nube frena catastróficamente la rotación de los núcleos densos durante el colapso gravitacional. Sus modelos muestran que el campo magnético que se observa en los núcleos densos de baja masa debe disiparse durante la fase del colapso gravitacional ya que, de no ser así, el frenado magnético impediría la formación de los discos protoplanetarios. Este descubrimiento llevó a numerosos especialistas en el área a estudiar modelos y simulaciones numéricas para entender en qué condiciones se pueden formar los discos observados.
Para entender la formación de sistemas planetarios como nuestro Sistema Solar, la doctora Lizano ha trabajado recientemente con sus colaboradores y estudiantes en el efecto del campo magnético en la estructura y emisión de los discos protoplanetarios. Estudia, además, la dinámica del polvo en los vórtices y las brechas que se han observado en los discos protoplanetarios, lugares en donde se cree que se forman planetas.
También estudia la evolución de los flujos bipolares empujados por los vientos de las estrellas jóvenes dentro de núcleos densos en colapso gravitacional. Estos modelos servirán para interpretar las nuevas observaciones de los discos protoplanetarios y flujos de estrellas jóvenes con los interferómetros de radio, como el Very Large Array en Nuevo México, EUA, y el Atacama Large Millimeter Array, en el desierto de Atacama en Chile. Para decirlo en pocas palabras, la doctora Lizano investiga los procesos físicos fundamentales que ocurren durante la formación y juventud de las estrellas y de los sistemas planetarios.
En el ámbito de la divulgación, la doctora Lizano ha tenido una participación muy activa en el acercamiento de la Astronomía tanto para estudiantes (desde nivel básico hasta superior) como para el público en general. Ha impartido más de 115 charlas, talleres, y entrevistas de divulgación de la Astronomía en varios estados del país.
Como directora del Centro de Radioastronomía y Astrofísica inició el “Camino de la Ciencia” en el Campus de la UNAM en Morelia, en donde se han instalado exhibiciones lúdicas de ciencia de las distintas entidades del campus. Además, como presidenta de la Sección Regional Centro de la Academia Mexicana de Ciencias, organizó los primeros foros de “Ciencia y Humanismo Centro’’, en Querétaro y Morelia, para difundir al público el trabajo de investigación de los miembros de la AMC.
Su artículo publicado en el Annual Review of Astronomy and Astrophysics en 1987 en coautoría con F. Shu y F. Adams fue una contribución de gran impacto internacional. En este trabajo sobre la formación estelar en las nubes moleculares se propuso el escenario de las cuatro etapas de la formación estelar que estructura la mayoría de nuestros conocimientos teóricos y observacionales del proceso. Aquí se establecieron las bases del actual paradigma de la formación de estrellas de baja masa como el Sol, el cual ha sido exitosamente confrontado con las observaciones en las tres décadas posteriores a su publicación. Su impacto en la comunidad astronómica lo muestran las más de 2,000 citas que este artículo ha recibido en la literatura internacional, siendo uno de los artículos más citados de esta revista.
En el terreno de la docencia y formación de recursos humanos, la doctora Lizano es tutora del Posgrado en Astrofísica de la UNAM y participó en el Posgrado en Física en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Se ha destacado en la formación de recursos humanos en el área de Astrofísica. Ha impartido 44 cursos semestrales de posgrado y 12 cursos cortos de licenciatura y posgrado. Ha dirigido al menos 21 tesis: cinco de licenciatura, dos de maestría, siete de doctorado y cuatro protocolos de investigación. Durante 2020-2021 dirigió al menos tres tesis más de doctorado. Esto sin duda constituye una labor sobresaliente en la formación de recursos humanos en el área de Astronomía. También ha supervisado a tres posdoctorados y es responsable de una cátedra CONACYT.
Dos de sus estudiantes de doctorado han recibido el Premio Weizmann de la Academia Mexicana de Ciencias a la mejor tesis de doctorado en el área de Ciencias Exactas, en 1997 y en 2002, respectivamente. Sus estudiantes de doctorado se han incorporado a universidades en México y en el extranjero; tres de ellas se dedicaron a la investigación en la UNAM, el Instituto de Astrofísica de Andalucía en España, y en la Universidad de Puerto Rico. Otros tres más se dedican a la docencia en la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán, la Universidad Autónoma de Yucatán y la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. El último doctorado está aún en la etapa posdoctoral.
La doctora Lizano fue miembro fundador del Centro de Radioastronomía y Astrofísica en el campus de la UNAM en Morelia. Participó activamente en el desarrollo de este grupo de investigación desde su traslado a Morelia en 1996. Fue coordinadora de Servicios Administrativos del Campus Morelia (2002-2003), secretaria académica del Centro a partir de su creación (2003-2007), y presidenta del Consejo de Dirección del Campus (2008 y 2011). Fue directora del Centro durante el periodo 2007-2015 y dirigió el proceso de transformación del Centro en el nuevo Instituto de Radioastronomía y Astrofísica que culminó en julio de 2015. Su labor académica y de creación de infraestructura han sido determinantes para el desarrollo y consolidación del Campus de la UNAM en Morelia y del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica, del cual es líder académica en el área teórica. Sin lugar a dudas, la doctora Estela Susana Lizano Soberón es reconocida en la comunidad astronómica internacional por el gran impacto que han tenido sus aportaciones en el área de la formación de estrellas en nuestra galaxia, las cuales han contribuido de forma fundamental al actual paradigma de la formación de las estrellas como el Sol. Así mismo, se ha distinguido en la formación de recursos humanos, en divulgación de la ciencia y con su notable labor institucional como forjadora de instituciones.
Por su excepcional labor y sus destacadas contribuciones, el H. Consejo Universitario otorgó el 12 de febrero de 2020 el nombramiento de Investigadora Emérita a la Dra. Estela Susana Lizano Soberón.
Publicación: Profesores e Investigadores Eméritos Semblanzas. Reconocimientos entregados en ocasión de la Celebración del Día del Maestro. Universidad Nacional Autónoma de México 2020. p.p. 24-29.
