Dr. Carlos Arámburo de la Hoz
Instituto de Neurobiología
El doctor Carlos Arámburo de la Hoz nació en Teziutlán, Puebla en 1953. Realizó sus estudios de Químico Farmacéutico Biólogo entre 1972 y 1976, así como la maestría (1978-1980) y el doctorado (1981-1983) en Ciencias Químicas en la Facultad de Química (FQ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam), con sendas tesis dirigidas por el doctor Alberto Huberman Wajsman en el entonces Instituto Nacional de Nutrición “Salvador Zubirán”, la primera de las cuales ameritó Mención Honorífica por su calidad, y la tercera la Medalla Gabino Barreda por su excelencia. Posteriormente llevó a cabo una estancia posdoctoral (1985-1986) en el laboratorio del doctor Colin G. Scanes en la Universidad Estatal de Nueva Jersey Rutgers (Estados Unidos), donde años después realizaría estancias de investigación entre 1991 y 1994. Dentro de la UNAM, se desempeña como investigador titular “C” de Tiempo Completo y mantiene el máximo nivel de estímulos. En el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, al cual pertenece desde su fundación, cuenta con el nivel III.
Gracias a su profundo amor por la UNAM y a su extrema generosidad y capacidad de trabajo, ha realizado aportaciones seminales en todas las áreas sustantivas de la institución. Fundó un destacado grupo de investigación en el área de la bioquímica de proteínas, particularmente sobre la caracterización molecular y funcional de las hormonas peptídicas y la relación que existe entre la estructura y la función de éstas, con especial derivación hacia el campo de la neuroprotección. Al calor de este grupo e inspirado por la pasión del doctor Arámburo, se ha formado un nutrido número de investigadoras e investigadores jóvenes y pujantes, muchos de los cuales ya encabezan sus respectivos grupos de trabajo en diversas universidades. Ha promovido el campo de la endocrinología comparada en México y en el exterior y, sobre todo, ha desarrollado una labor incansable de creación de entidades académicas de enorme importancia, que constituyen un importante legado institucional para la UNAM.
Su carrera científica la ha desarrollado íntegramente en la unam, inicialmente en el Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIB), donde se incorporó en 1983. En 1993, con la creación del Centro de Neurobiología (CNB), del cual fue uno de los impulsores y miembro fundador, asumió la responsabilidad de la secretaría académica, trasladándose al recién inaugurado Campus Juriquilla de la unam, en Querétaro, en 1996. Además, ejerció como el primer coordinador del Consejo de Administración (1997-2001) y también el primer presidente del Consejo de Dirección (2004-2005) del Campus Juriquilla. En el año 2002 el cnb se convirtió en el actual Instituto de Neurobiología (INB), del cual el doctor Arámburo fue nombrado por la Junta de Gobierno como su primer director hasta el año 2007, cuando fue designado Coordinador de la Investigación Científica (CIC) de la UNAM, cargo que desempeñó durante ocho años. Posteriormente encabezó la Dirección General de Asuntos del Personal Académico (DGAPA) entre los años 2016 y 2020.
A la par de esta intensa y prolongada labor institucional, el doctor Arámburo desarrolla con extraordinaria pasión su labor docente y de investigación. Las contribuciones científicas originadas en su grupo de trabajo se enfocan al campo de la comunicación intercelular en el sistema neuroendocrino, con un claro impacto en el conocimiento evolutivo derivado del énfasis que ha puesto en estudios filogenéticamente comparados entre invertebrados como crustáceos y artrópodos, y vertebrados incluyendo peces, reptiles, aves y mamíferos. Además del impacto sobre la generación de conocimiento básico, los estudios están dirigidos a entender mejor la evolución de los mecanismos íntimos que intervienen en los efectos neuroprotectores de las hormonas, con la finalidad de diseñar mejores estrategias para el potencial uso de hormonas como agentes terapéuticos en el tratamiento de la merma que sufre la función neural, ya sea como producto de lesiones o como consecuencia de procesos neurodegenerativos.
Entre sus estudios pioneros se incluye la caracterización estructural y funcional de la hormona neurodepresora (NDH) involucrada en la regulación circadiana de la actividad locomotora en el acocil Procambarus bouvieri y el camarón Penaeus vannamei, de la hormona hiperglucemiante (HGH) en el alacrán Centruroides limpidus, y de la hormona de crecimiento (GH) en distintos grupos vertebrados, tema este último en donde ha realizado las contribuciones más sustantivas. Su amplio y consolidado grupo de investigación, así como sus colaboradores nacionales y extranjeros, son reconocidos por sus aportaciones seminales sobre la heterogeneidad de la gh. Entre éstas destaca la demostración, lograda a lo largo de varias décadas de intensa labor, de la heterogeneidad especie-específica y filogenética de la familia de la GH, derivada de modificaciones postraduccionales de la molécula madre mediante reacciones de glicosilación, fosforilación, procesamiento proteolítico y oligomerización, y su relación con la bioactividad diferencial sobre funciones sustantivas como el crecimiento, la proliferación celular, el metabolismo de los lípidos y la angiogénesis, entre muchas otras.
A esta laboriosa y sistemática caracterización, producto de la paciencia y disciplina de décadas de trabajo del doctor Arámburo, se suma el estudio comparativo del eje neuroendocrino de regulación fisiológica de la GH, mediante el análisis de su receptor (GHR) y diversos secretagogos hipotalámicos, como la hormona liberadora de la hormona de crecimiento (GHRH), la tiroliberina (THR), la ghrelina, la hormona liberadora de las gonadotropinas (gnrh), el polipéptido hipofisiario activador de la adenilatociclasa (PACAP) y la somatostatina (SST), así como el factor de crecimiento insulinoide tipo I (IGF-I).
Una tercera línea de investigación intensiva cultivada en el grupo del doctor Arámburo se refiere a la descripción integral de la expresión y función extrahipofisiaria de la GH, particularmente en diversas regiones del sistema nervioso, incluyendo el hipotálamo, el hipocampo, la corteza, el cerebelo y la retina, en varias estructuras del sistema inmune como la bolsa de Fabricio, el bazo, el timo, y los linfocitos B, y en el sistema reproductor, particularmente en el testículo y el ovario. En conjunto, los hallazgos del trabajo científico del doctor Arámburo han puesto de manifiesto que la GH se expresa en una gran diversidad de tejidos y órganos, donde desempeña funciones reguladoras a través de mecanismos autocrinos, paracrinos y/o intracrinos, que modulan procesos de proliferación, diferenciación y sobrevivencia/protección celular, así como apoptosis, respuesta inmune, inflamación y esteroidogénesis, entre otros.
En años recientes, su laboratorio se ha enfocado a la investigación de las acciones de la GH sobre el sistema nervioso central y periférico con el propósito de caracterizar sus acciones neuroprotectoras, con el fin último de encontrar terapias alternativas para eventos que causan daño neural, como son los procesos de hipoxia-isquemia, la excitotoxicidad, los infartos cerebrales y las lesiones del nervio óptico, el nervio ciático o la médula espinal. Cabe destacar, entre otros, el estudio “Neurotrophic and synaptic effects of GnRH and/or GH upon motor function after spinal cord injury in rats”, donde se describen los mecanismos de acción involucrados en la restitución parcial de la función motora en ratas sometidas a una lesión de la médula espinal, por la administración de la gonadoliberina y/o de la GH, que fue publicado en la revista Scientific Reports, y distinguido por la misma como uno de los 100 artículos del área de las neurociencias más consultados en el año 2024.
Las aportaciones al conocimiento de la neuroendocrinología que ha generado junto con sus estudiantes y colaboradores se han plasmado en 134 publicaciones, de las cuales 97 corresponden a publicaciones de circulación internacional que en su conjunto han recibido 1,882 citas en la literatura científica. La formación de recursos humanos ha sido central en la visión del doctor Arámburo, y como muestra de la importancia que le otorga a la orientación de científicos jóvenes, en conjunto con sus estudiantes ha participado en la presentación de 360 comunicaciones en diversos foros científicos, impartido 97 conferencias, y colaborado en programas de radio, televisión, artículos y entrevistas en la prensa. En este rubro, destaca su papel como cofundador y presidente de la North American Society for Comparative Endocrinology (NASCE), y directivo de la Sociedad Mexicana de Ciencias Fisiológicas, de la International Society for Avian Endocrinology y de la International Federation of Comparative Endocrinological Societies.
En el terreno de la docencia y formación de recursos humanos, el doctor Arámburo es tutor de varios programas de posgrado, incluyendo la Maestría en Ciencias (Neurobiología) y los Doctorados en Ciencias Biomédicas, en Ciencias Biológicas y Ciencias Bioquímicas de la unam, dirigiendo de manera personal las tesis de nueve estudiantes de licenciatura, 13 de maestría y siete de doctorado, y de forma colectiva en su grupo de otros 16 estudiantes de licenciatura, 10 de maestría y cuatro de doctorado, con lo cual ha generado una verdadera escuela de neuroendocrinología comparada en México. Su labor docente abarca más de cuatro décadas impartiendo decenas de cursos y talleres en diferentes programas a nivel de bachillerato, licenciatura y posgrado.
Sus valiosas aportaciones científicas, su brillante trayectoria académica en el campo de Endocrinología Comparada y su incansable labor institucional de promoción de la ciencia, le han sido reconocidas con varias distinciones y premios a lo largo de su carrera, destacando entre muchos otros, el nombramiento como “Fellow” de la North American Society for Comparative Endocrinology, por sus contribuciones significativas para el avance del conocimiento sobre la comunicación endocrina en diversas clases de vertebrados, y el Premio Universidad Nacional en el área de Investigación en Ciencias Naturales, otorgado por la UNAM a universitarios sobresalientes.
El compromiso institucional del doctor Arámburo a lo largo de las tres décadas que transcurrieron entre 1993 y 2023 ha redundado en una extensa serie de logros para la UNAM, particularmente impactando la creación de nuevas entidades académicas, promoviendo la desconcentración científica y robusteciendo el carácter nacional de la UNAM mediante la consolidación de varios polos de desarrollo a lo largo y ancho del país. También ha dejado su impronta en el diseño de diversas políticas y estrategias sobre la investigación científica y el trabajo académico. Su visión, liderazgo e incansable compromiso fueron clave en el proceso de creación del Centro de Neurobiología, la primera entidad académica enfocada al estudio de la estructura y la función del sistema nervioso en la unam. No descuidó detalles en su planeación ni en la supervisión de las obras de construcción, y siendo el puente entre las autoridades centrales de la unam y las locales de Querétaro, el proceso fluyó superando contratiempos diversos. Como parte del equipo que se responsabilizó del arranque de esta entidad en un nuevo campus, fue capaz de lograr su consolidación en un tiempo muy breve, con lo cual el cnb fue promovido después de ocho años a su estatus actual de Instituto de Neurobiología (INB).
Tanto el cnb como el inb alcanzaron bajo el impulso del doctor Arámburo un importante reconocimiento internacional en su disciplina, lo que los llevó a fungir como sede de múltiples programas internacionales anuales de formación e investigación, entre los que destacan el “Ricardo Miledi Neuroscience Training Program”, auspiciado por la Society for Neuroscience y la Grass Foundation, para la formación neurocientífica de estudiantes latinoamericanos y del Caribe; el “Minority Health and Health Disparities International Research Training Program” auspiciado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de los Estados Unidos, diseñado para recibir durante los veranos a estudiantes de pre- y posgrado provenientes de poblaciones minoritarias en universidades estadounidenses, con el fin de realizar actividades de investigación; y la reunión del Club Cajal auspiciado por el Instituto Cajal de Madrid. Las Jornadas Académicas del inb, que se celebran anualmente desde 2002, se han convertido en la reunión de referencia para la difusión del trabajo de académicos y estudiantes de la región, y la Semana del Cerebro (Brain Awareness Week) para la divulgación de los impactos que tiene la investigación científica en el área de las neurociencias entre la sociedad, tiene fuerte impacto sobre los estudiantes de enseñanzas primaria y secundaria.
En ese período de tiempo la influencia del doctor Arámburo fue también decisiva para el diseño y puesta en marcha del plan maestro del Campus unam Juriquilla, que ha servido como modelo para otros campi creados con posterioridad al de Juriquilla en Morelia, Morelos y Yucatán, sobre el proceso de desconcentración de las actividades de investigación de la unam, hasta alcanzar el 30% del subsistema de la investigación científica (SIC).
Dada la visión del doctor Arámburo de que el desarrollo de la ciencia requiere tanto de mecanismos eficientes de administración como de una inversión sostenida, en su labor desarrollada en la administración central, tanto en la CIC como en la DGAPA, en el SIC, pero no sólo en éste, se vivió una de las etapas de mayor crecimiento, expansión y consolidación. Como Coordinador de la Investigación Científica promovió la renovación, actualización y modernización de equipamiento especializado, mediante la creación de 27 laboratorios nacionales y 53 universitarios, así como el fortalecimiento de otras 135 unidades de apoyo experimental, que se ubicaron en diversas entidades del subsistema de la investigación científica, del de humanidades y el de facultades y escuelas, favoreciendo el uso compartido de dichos equipos y propiciando la colaboración académica. Asimismo, impulsó la creación del Centro de Nanociencias y Nanotecnología y del Centro de Ciencias Matemáticas y la transformación de los Institutos de Energías Renovables, el de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad y el de Radioastronomía, así como una larga lista de acciones de fortalecimiento de la infraestructura y la creación de programas académicos al interior de la unam y en colaboración con otras Universidades, Institutos y Hospitales. Estuvo a cargo del diseño y puesta en marcha de la Unidad de Proyectos Especiales en Apoyo a la Investigación y la Docencia (UPEID), como una estructura novedosa para impulsar y potenciar de mejor manera las capacidades institucionales (planta académica, infraestructura física y equipamiento) a fin de abordar problemas de investigación científica, humanística y tecnológica en la unam con un enfoque más ambicioso y transversal (multi-, inter- e incluso transdisciplinario), que propicien el trabajo colectivo en temas complejos de interés nacional y en la frontera del conocimiento. También, el ejercicio de evaluación que impulsó sobre el desempeño académico de las entidades del sic redundó en una serie de políticas y estrategias con resultados muy positivos sobre diversos indicadores de la productividad académica.
Por otra parte, logró modernizar los 20 programas institucionales de la DGAPA, mejorando así los niveles de desempeño y calidad del trabajo académico universitario, y gracias a sus gestiones se alcanzaron incrementos importantes en los recursos para apoyos de los proyectos de investigación científica, humanística y tecnológica, así como para el mejoramiento de la enseñanza y el aprendizaje, para vigorizar la formación académica mediante el otorgamiento de un mayor número de becas, y para promover la renovación de la plantilla académica de la Universidad.
Por su incomparable labor científica y su brillante y tenaz labor institucional, el doctor Carlos Arámburo de la Hoz es designado Investigador Emérito de la UNAM.
Publicación: Reconocimiento al Mérito Universitario. Día del Maestro 2025. Profesores e Investigadores Eméritos Nombrados por el Honorable Consejo Universitario. Universidad Nacional Autónoma de México 2025. p.p. 88-96.
