Rita Eder Rozencwajg
Instituto de Investigaciones Estéticas
Rita Eder Rozencwajg nació en la Ciudad de México, estudió la licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, la maestría en Historia del Arte en la Ohio State University y el doctorado en Historia del Arte en la Facultad de Filosofía y Letras, que obtuvo con mención honorífica. Inició su vida profesional en 1973 en la Universidad de las Américas-Puebla (UDLAP), donde impartió cursos de licenciatura y maestría sobre arte latinoamericano, prehispánico, colonial y moderno. En 1975 ingresó al Instituto de Investigaciones Estéticas iniciando una labor como investigadora y docente. De 1990 a 1998 fue directora del Instituto de Investigaciones Estéticas por dos periodos y coordinadora del Posgrado en Historia del Arte de 2005 a 2007. Es investigadora titular “C” de Tiempo Completo en el IIE. Desde 1996 es PRIDE “D”; es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel II.
Desde su ingreso al Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM su trayectoria en investigación, docencia y extensión de la cultura destaca notablemente por su espíritu crítico, pasión y compromiso como universitaria y su entrega al trabajo intelectual y académico. Es la historiadora del arte más influyente en México, reconocida en importantes campos de su disciplina en América Latina, Europa y Norteamérica. Mediante una producción académica pionera y un activo trabajo de articulación de redes entre diversas generaciones y geografías, la doctora Eder ha sido por cuatro décadas una figura clave en la investigación humanística de la Universidad y en la renovación de los estudios e instituciones de la historia del arte y la cultura visual en nuestro país; más específicamente, en el fortalecimiento e internacionalización de la investigación del arte latinoamericano.
Ha contribuido a la renovación de la historia del arte, no sólo en su campo específico de estudio, sino en la disciplina en su conjunto y su relación con otras ciencias sociales y humanísticas. Su trabajo no reitera los grandes relatos historiográficos que contextualizaban desde afuera los objetos artísticos y las imágenes, sino que su mirada teórica se ha caracterizado por ir siempre de lo particular a lo general y por explorar a fondo el sentido y el poder simbólico de la producción artística. En el análisis visual ha encontrado la posibilidad de reformular e iluminar la construcción del significado e intervenir de manera novedosa las consideraciones del contexto histórico y cultural.
Entre los años 1970 y 1980, Rita Eder incorporó a la academia mexicana las discusiones de teoría social y de la llamada “nueva historia del arte” que comenzaba a practicarse en Estados Unidos e Inglaterra. Su libro Teoría social del arte, coeditado con el peruano Mirko Lauer en 1986, da cuenta de nuevos enfoques sobre el campo artístico en el que intervienen distintos factores como los museos y sus políticas institucionales, el mercado, la recepción y el público de arte sobre el cual escribió en 1977 un artículo fundador del tema (“El público de arte en México: Los espectadores de la exposición Hammer”; la última edición de este trabajo fue reeditado por Guillermo Sunkel en El consumo cultural en América Latina en 2006). Con estos instrumentos teórico-metodológicos, esta tarea pionera contribuiría a la conformación de una renovada escuela de historia del arte mexicano al lado de notables colegas como Jorge Alberto Manrique y Fausto Ramírez con nuevas perspectivas para el estudio y análisis de las obras que proyectarían con mayor energía y visibilidad internacional los estudios del arte en México hacia las Américas y Europa. Eder fue abriendo camino a discusiones críticas para el arte moderno y contemporáneo en México, más allá de la originalidad de los objetos, sus aspectos formales o las biografías de los artistas. En este sentido, Eder se ocupó de generar una nueva historia social del arte con preocupaciones orientadas a entender los tránsitos entre lo local y lo global, así como la conformación y circulación de ciertos imaginarios contemporáneos a partir de la obra de artistas como Gunther Gerzso, Alberto Gironella, Helen Escobedo o Mathias Goeritz.
Eder se ha ocupado de entender críticamente el paso del arte moderno al arte contemporáneo. En su proyecto Desafío a la estabilidad. Procesos artísticos en México 19521967, que concluyó con una magna exposición en el Museo Universitario Arte Contemporáneo en el 2014 (135,000 asistentes), la investigadora y también curadora documentó los procesos artísticos mexicanos de los años cincuenta y sesenta, que hasta ese entonces habían sido apenas investigados en su conjunto y menos aún presentados en una narrat iva panorámica.
La particularidad de la obra de Rita Eder consiste en siempre partir de las imágenes y su observación cuidadosa para después ligar los elementos artísticos con temas más amplios.
En cuanto a su excepcionalidad, podemos destacar que en un momento donde la historia del arte se encontraba dominada por temas y problemas referidos exclusivamente al canon europeo, los trabajos pioneros de la doctora Eder sobre arte latinoamericano —publicados desde finales de los años 70 y hasta la actualidad— abrieron una novedosa línea de reflexión para pensar problemáticas afines entre las artes plásticas de Argentina, Brasil, Cuba, México, Perú, Venezuela, entre otros países. Su trabajo descuella por haber insertado el debate latinoamericano —el problema sobre la identidad, los nacionalismos, lo popular, los modernismos y la modernización, etc.— no sólo en el contexto de habla hispana, sino además en el ámbito anglosajón y europeo. Durante los años noventa, profundizó su interés en el debate latinoamericano cuando una incipiente historia del arte global comenzaba a tomar forma; sus investigaciones de carácter comparativo, seminarios y publicaciones marcaron un precedente en el marco de las redes de investigación que sobre estas problemáticas ella encabezó desde el seno de la UNAM, siendo fundamentales la concepción del ya icónico XVIII Coloquio Internacional de Historia del Arte dedicado al tema “Arte, historia e identidad en América. Visiones comparativas” (Zacatecas, 1993), y un proyecto móvil de largo aliento financiado con becas de las fundaciones Rockefeller y Getty y desarrollado entre Europa, Estados Unidos y América Latina, en donde participaron jóvenes y experimentados historiadores del arte provenientes de Canadá, Estados Unidos, Argentina, México, Perú, Uruguay, Paraguay y Brasil intitulado “Los estudios de arte desde América Latina”, desarrollado entre 1996 y 2003.
Entre 2008 y 2016 fue invitada como asesora para América Latina del Getty Research Institute. Ahí, entre otras tareas, desarrolló un innovador proyecto sobre el surrealismo latinoamericano como uno de los movimientos artísticos clave que demandaban mayor investigación y profundidad. Todo este trabajo referido a las problemáticas latinoamericanas ha tomado un nuevo aire en la obra de la Dra. Eder a raíz de los debates postcoloniales, como lo demuestra su participación como asesora latinoamericana dentro del proyecto “Humboldt Forum” (Berlín), hoy por hoy el más ambicioso en el campo de las instituciones museísticas de Europa dedicado a repensar las prácticas de despojo, coleccionismo y revisión de las historias coloniales en nuevos dispositivos de exhibición.
En 1992 recibió el Premio a la Crítica Latinoamericana y del Caribe de la Asociación Argentina de Críticos de Arte. En 2008 fue galardonada con el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, y recibió el Premio Universidad Nacional 2013, máximo reconocimiento que otorga nuestra Casa de Estudios a sus investigadores. Es Miembro de Número de la Academia de Artes desde 2017.
Su amplia proyección internacional se refleja en diversas distinciones de las que ha sido merecedora, entre ellas fue vicepresidenta del Comité International d’Histoire de l’Art de 1996 a 2004 –la organización gremial más relevante en el campo de la historia del arte a nivel internacional– y presidenta del Comité Mexicano de Historia del Arte de 1997 a 2000. Ha sido distinguida con diversas becas, entre ellas: la Rockefeller Foundation for the Humanities (1995 a 1997), la Getty Grant Foundation para proyectos de largo alcance (1999 a 2003), The Edmundo O’Gorman Scholars Program (2016) de Columbia University y Conacyt, y dos proyectos PAPIIT (2010 a 2013 y 2016 a 2018). De 2003 a 2004 fue Canada Research Chair Tier 1 en el Art History, Theory and Visual Arts Department de la University of British Columbia, Vancouver, Canadá. Ha sido miembro del Advisory Committee del Getty Research Institute de 2008 a 2015, y actualmente forma parte del Comité de Expertos del Humboldt Forum en Berlín (2015 a 2019), así como del Editorial Board de la Grove Encyclopedia of Latin American Art de la Oxford University Press (2015 a 2019).
En el libro Gironella (México: 1981), primer estudio monográfico dedicado a este artista, la autora plantea un nuevo modelo de acercamiento a la producción artística de los años cincuenta y sesenta en México, un momento de cambio y de intensos conflictos entre una nueva generación de artistas y sus antecesores, los muralistas mexicanos. Su invest igación se ocupa tanto de los factores sociales y culturales como el mercado del arte. Trabaja el tema de las primeras galerías que funcionaron como espacios independientes de exhibición donde se reunía la emergente intelectualidad mexicana con artistas y cineastas que procedían del exilio español, y aparecen nuevos actores sociales activos en la formación de una cultura alternativa a la oficial.
Su Helen Escobedo y la escultura en México (México: UNAM, 1982) es una investigación sobre el proceso de cambio en la función de la escultura pública a partir de 1968, proceso en el cual la artista plástica participa como creadora y teórica. Muchos de sus textos se ocuparon de repensar, junto con Mathias Goeritz, artista alemán radicado en México, los espacios públicos y la inserción de la escultura como señal urbana en ciudades de veloz crecimiento. El Espacio Escultórico —a cargo de los artistas Escobedo, Goeritz, Felguérez, Hersúa, Silva y Sebastián— es objeto en este libro de un análisis más a fondo en términos simbólicos y espaciales de una obra que trascendió internacionalmente por ser un hito del llamado “Land Art” dirigido a resguardar y pensar en el futuro ecológico. Éste es el primer libro escrito sobre Helen Escobedo, consultado para el rescate y defensa del Espacio Escultórico como Patrimonio Universitario por su propuesta de la interdependencia entre la escultura y el paisaje.
Entre las publicaciones de Eder se destacan: Gunther Gerzso: el esplendor de la Muralla, obra en que la autora aborda la trayectoria y evolución del pintor y su relación con el arte precolombino y el surrealismo; Tiempo de fractura: el arte contemporáneo en el Museo de Arte Moderno durante la gestión de Helen Escobedo, que trata el momento (los años ochenta) de la puesta en crisis de la función de los museos como instituciones culturales, pues exhibir y mostrar no podían subsistir sin un programa educativo de fondo; Narraciones: pequeñas historias y grandes relatos en la pintura de Antonio Ruiz, El Corcito, que rescata la producción plástica del pintor, quien estuvo mayormente activo en los años treinta y cuarenta. Ruiz, en contraposición al Muralismo, trabajaba sobre superficies muy pequeñas presentando grandes relatos. Se suman también a estos títulos obras en coautoría, como es el caso del libro Dada documentos en el que colaboró con Ida Rodríguez Prampolini, cuyo ensayo dedicado a Hugo Ball, considerado fundador de este movimiento de vanguardia y precursor del arte contemporáneo, contribuye a demostrar las raíces filosóficas del dadaísmo y adelanta tesis en extremo originales de la relación entre el espíritu Dada y la filosofía de Nietzsche.
Se puede afirmar que Rita Eder fue iniciadora de los estudios sociales del arte en México y en el medio latinoamericano. En colaboración con Mirko Lauer –politólogo y poeta peruano– publicó Teoría social del arte. Una bibliografía comentada, en respuesta a los estudios formalistas e iconográficos y a la concepción equivocada de la historia del arte en la que se le configuraba como campo autónomo y separado de disciplinas como la historia, la antropología y las ciencias sociales. Este libro se convirtió en una herramienta de análisis para académicos y alumnos y actualizó el estado de la historia del arte y la interdisciplina en los tempranos años ochenta.
Su interés en el estudio de las metodologías de trabajo de la historia del arte configuró el proyecto y libro El arte en México: autores, temas y problemas (México: Fondo de Cultura Económica, 2001). Bajo la coordinación de la Dra. Eder se logró integrar un volumen de historiografía del arte, hasta entonces faltante en la historia del arte mexicano. Varios especialistas rescataron la construcción de los discursos sobre arte escritos en México desde mediados del siglo XIX, demostrando así que hubo desde temprano un afán disciplinario en el acercamiento a las artes plásticas.
El Surrealism in Latin America. Vivísimo muerto, editado por Dawn Ades, fue un proyecto de Rita Eder y Graciela Speranza que se generó en las colecciones especiales de la fundación Getty, donde había material poco estudiado de artistas y poetas surrealistas de Argentina, el Caribe, México y Perú. Su contribución —además de haber reunido en un seminario y después en un coloquio a diversos especialistas y jóvenes académicos— se centró en los expatriados europeos poetas y teóricos del arte. El resultado general fue actualizar la vigencia del surrealismo en la producción artística latinoamericana.
La obra Desafío a la estabilidad (2014) es el producto de una iniciativa fundada en la docencia, la investigación y la difusión; reúne los textos de investigadores consolidados y jóvenes especialistas, además de alumnos formados en el Seminario de Posgrado “Genealogías del Arte Contemporáneo”. La mayor aportación de este catálogo es la invención de nuevos conceptos que señalan la complejidad del quehacer artístico en la época para así ordenar la innovación creativa en todos sus aspectos.
En lo que a los artículos de la Dra Eder corresponde, varios de ellos, enmarcados en la propuesta de Teoría social del arte, son paradigmáticos y referencia obligada. Entre ellos destaca el ya citado “El público de arte en México: los espectadores de la exposición Hammer” (publicado en 1978 y en 2006 en El consumo cultural en América Latina, coordinado por Guillermo Sunkel). El interés en el tema continuó en el artículo “Algunos aspectos metodológicos de las ciencias sociales y su aplicación a la historia del arte”, publicado en El trabajo y los trabajadores en la historia de México, editado por Elsa Cecilia Frost.
Una de las principales líneas de investigación de Rita Eder es el análisis de la producción plástica en América Latina. En ese sentido cabe destacar que ha escrito más de veinte artículos sobre diversos problemas del arte latinoamericano que han sido publicados en varios idiomas y, por tanto, han tenido una amplia circulación. Por ejemplo, “O Debate Latino-Americano da Arte”, publicado en la revista brasileña Vozes (1978) fue traducido de la ponencia “El debate latinoamericano en el arte: notas para un análisis”, presentada en el Simpósio da I Bienal Latinoamericana de Sao Paulo.
En “Why a Latin American Art?”, publicado en Southern California Art Magazine, Rita Eder establece cómo puede distinguirse el arte latinoamericano del europeo y así configurarse la esfera del arte y la cultura latinoamericanos.
Del mismo modo, el capítulo de libro “Art and Identity in Latin America”, en Being America: Essays on Art, Literature and Identity from Latin America, editado por Rachel Weiss, una antología fundacional sobre el debate de la historia del arte latinoamericano, sigue siendo comentada y trabajada por los especialistas y estudiosos del periodo. Rita Eder se introdujo en la búsqueda de nuevos enfoques teóricos sobre el tema de la identidad y al mismo tiempo planteó un acercamiento mucho más complejo a la modernidad, el modernismo y la modernización. En ese sentido, destaca el artículo “El concepto de modernidad en el arte de América Latina” en Simpatías y diferencias: Relaciones del arte mexicano con el de América Latina. “El espacio y la posguerra en la obra de Rufino Tamayo”, publicado en las memorias del XIX Coloquio Internacional de Historia del Arte. Arte y Espacio, revisa la obra de Rufino Tamayo de forma original, en particular, aquella dedicada al cosmos como una respuesta al discurso nacionalista y mexicanista imperante en el arte moderno mexicano. “Benjamin Pèret and Paul Westheim. Surrealism and Other Genealogies in the Land of the Aztecs”, en el ya citado Surrealism in Latin America: Vivísimo muerto, establece una relación entre la lectura de lo primitivo y lo exótico, elementos constitutivos del surrealismo en Europa, con la crítica al colonialismo de Georges Bataille. El centro de interés de este artículo es fijar la atención en un momento intercultural clave: la llegada a México de los exilados de la segunda guerra mundial, ligados de distinta forma al surrealismo, y su entendimiento del arte y las culturas prehispánicas que los posicionaron ante el tema del sacrificio humano.
En 2016, Rita Eder escribió: “Juan Acha: A Latin American Perspective on Art”, publicado en Post Notes on Modern & Contemporary Art Around The Globe del Museo de Arte Moderno de Nueva York. En este artículo, Eder se ocupa del alcance de las contribuciones teóricas de Juan Acha, particularmente su teoría del no-objetualismo y su preocupación con la materialidad, las teorías artísticas y la circulación de la información.
En “Baroque Affinities: Wölfflin, Visconti, the Baroque and the Films of Glauber Rocha”, (que aparece en Neobaroques. From Latin-America to the Hollywood Blockbusters, editado por Walter Moser, Angela Ndalianis y Peter Krieger), Eder establece una serie de valoraciones originales acerca del neobarroco como estilo y su potencia desestabilizadora en Europa y América Latina.
Rita Eder ha escrito también numerosos artículos sobre el muralismo. “De héroes y máquinas. Reflexiones para una reinterpretación del estilo y las ideas en la obra de José Clemente Orozco” (en Orozco. Una Relectura) propone que el poder de la imagen en Orozco proviene de su idea de la máquina como un factor de avance y, al mismo tiempo, como elemento protagonista en la destrucción de la civilización. “Muralismo mejicano: modernidad e identidad cultural”, (publicado en Modernidade: Vanguardias artisticas na America Latina, editado por Moraes Belluzzo) concibe al muralismo como un movimiento que redefine la función del arte con sus propuestas en favor del indigenismo, la revolución y la relación entre el arte culto y la cultura de masas, además de la conjunción del espiritualismo, el modernismo y los discursos revolucionarios.
Esta línea de investigación la continuará la autora en el texto “El muralismo mexicano: modernismo y modernidad” (en Modernidad y modernización en el arte mexicano 19201960, editado por Olivier Debroise), que la reconocida crítica de arte Raquel Tibol recuperará como lo más relevante de la publicación, y en la curaduría “por superar una interpretación prejuiciada y reduccionista del muralismo mexicano”.
Finalmente, en “Against the Laocoon. Orozco and History of Painting” (publicado en José Clemente Orozco in the United States, 1927-1934, editado por Renato González Mello y Diane Miliotes) se ocupa del acercamiento de José Clemente Orozco a la historia. La lectura de Eder estableció una nueva aproximación al diálogo entre la historia y la narración con las artes visuales, a partir del rescate teórico de Walter Benjamin como guía de la lectura a los murales de Orozco en el Dartmouth College. Su contribución consistió en situar las discusiones esotéricas del muralismo, muy en boga en los años treinta, dentro del marco más amplio de la alegoría y la teoría del arte.
Hay que destacar que el análisis de la contemporaneidad con relación a la historia y sus discursos siempre está presente en la obra de la doctora Eder. En ese contexto, podemos mencionar “Art et pouvoir au Mexique: loyautés et divergences”, que aparece en Perspect ives. Actualités de la recherche en histoire de l’art, del Institut National d’Histoire de l’Art (INHA), (2012). En este trabajo, la investigadora presenta el proceso de fabricación del Estado moderno en México y su historiografía. Asimismo, discute la fractura de las visiones hegemónicas sobre la identidad nacional en las artes visuales a la luz de la crisis de violencia que ha afectado la vida cotidiana. Su acercamiento al tema de arte y el poder intenta no seguir los relatos tradicionales, sino que propone verlos a través del uso de la noción de discontinuidad, proveniente del análisis cinematográfico. Eder entiende lo discontinuo como una relación de opuestos que se desentiende de la articulación lineal de la trama. Lo discontinuo entonces se aleja de la retórica y las reglas, para producir cortes inesperados y así hacer más compleja la narración.
Durante más de 30 años la Dra. Eder ha impartido decenas de seminarios sobre Arte moderno y contemporáneo, Arte latinoamericano contemporáneo, Metodología en la Historia del Arte, Arte y Antropología, y Arte, ciudad y política, entre muchos otros temas.
Como coordinadora del posgrado, Rita Eder además reforzó las áreas más desprotegidas en la docencia mediante un programa de profesores visitantes y de intercambio de alumnos a nivel internacional. Desde el punto de vista académico, conformó un área de materias formativas y la apertura de nuevos seminarios acordes con las nuevas visiones de la historia del arte. Además, fortaleció la vinculación del posgrado tanto con el Instituto de Investigaciones Estéticas como con la Facultad de Filosofía y Letras, para aprovechar las instalaciones, invitar a los investigadores a la vida académica del posgrado en la facultad y establecer reuniones constantes y regulares del comité académico.
La Dra. Rita Eder es no sólo un referente clave de la historia de la investigación humanística en México, sino un agente fundamental en el replanteamiento de los circuitos académicos del Continente americano, y una activista que, por su liderazgo y contribuciones al desarrollo de la teoría, la historia y la crítica del arte, así como por su compromiso universitario y dedicación a la docencia y la formación de nuevos investigadores, y por su relevante papel en el debate del arte latinoamericano y mexicano, ha logrado el que la Historia del arte en México sea hoy por hoy una disciplina reconocida globalmente.
Por su excepcional labor y sus destacadas contribuciones, el H. Consejo Universitario otorgó el 12 de febrero de 2020 el nombramiento de Investigadora Emérita a la a Dra. Rita Eder Rosencwajg.
Publicación: Profesores e Investigadores Eméritos Semblanzas. Reconocimientos entregados en ocasión de la Celebración del Día del Maestro. Universidad Nacional Autónoma de México 2020. p.p. 30-39.
